Ejemplos ?
CAPÍTULO VII Estuvo estoica al día siguiente cuando el Licenciado Hareng, el alguacil, con dos testigos, se presentó en su casa para levantar acta del embargo.
Ya se reía él también; y aunque siempre procuraba retardar el momento de la vergonzosa declaración, sabía que al cabo tenía que llegar, y lo esperaba con toda la filosofía estoica que había estudiado en Séneca, a quien sabía casi de memoria y en latín, por supuesto.
Mi secreto irá conmigo a la tumba. Garci-Gutiérrez suplicó, lloró y apeló a todo recurso; pero sus esfuerzos se estrellaron ante la estoica tenacidad del indio.
Es delicado, astuto y ha cometido muchos crímenes; ha envenenado a su madre, a su mujer y a su sobrina para hacerse de una fortuna. Su alma es firme y estoica, absolutamente insensible a la piedad.
Y no te parezca que esto es una aspereza de la doctrina estoica, pues Epicuro (a quien vosotros tenéis por patrón de vuestra flojedad, y de quien decís que os enseña doctrina muelle y floja, encaminada a los deleites) dijo que raras veces asiste la fortuna al sabio: razón poco varonil.
Cuanto a mí, si bien en otras corsas fue gran varón, en este hecho vehementemente juzgo que erró, y que no se gobernó según la dotrina estoica; porque o temió el nombre de rey (cuando debajo del poder del rey justo se juzga el mejor estado de la república), o allí esperó había de haber libertad, donde había tan grande premio al mandar y al servir; o se persuadió que la república se podía restituir al estado antiguo, perdidas las costumbres antiguas, y que allí habría igualdad del derecho civil, y que allí estarían las leyes en su lugar, donde vía pelear tantos millares de hombres, no por si servirían, sino por a quién servirían.
arta LIXDiferencia entre el placer y la alegría Me dio un gran placer tu carta: permíteme esta expresión tan corriente, y no le dés la interpretación estoica Creemos que el placer es vicio.
Pasó sus últimos aflos en la soledad, •con estoica resignación, y murió sin quejas cobardes en los •labios, sin odios amargos en el corazón, viendo triunfante •su obra y deprimida su gloria.
Una vez llegué a seguir durante largas horas a una vieja afligida de tal especie; tiesa, erguida, con un corto chal gastado, llevaba en todo su ser una altanería de estoica.
Piensa mientras estás a tiempo; pero si indiferente a la fortuna, a los placeres de la juventud; si sabiendo que te verás solo entre las fieras humanas, tienes un alma bastante estoica para satisfacerse con el deber cumplido sin ilusiones; si te juzgas bien pagado con la dicha de una madre, con una cara que te sonríe porque ya no padece, o con la paz de un moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte; si ansías conocer al hombre, penetrar todo lo trágico de su destino, ¡hazte médico, hijo mío!
Por eso Séneca guarda de retractarse, volviendo a la doctrina estoica, resumida en la sentencia de Pitágoras) Mi interés y el tuyo es uno mismo, pues ya no sería amigo, si todo asunto correspondiente a ti no fuera también mío.
Pensamos que Dios, con fina predilección, la llamó por adelantado a celebrar junto a El y la Virgen Maria este hermoso aniversario que El les regaló. Premió así la forma estoica con que ella respondió los designios del Señor.