estira

estira

s. f. Cuchilla de cobre usada por los curtidores para limpiar, alisar y estirar las pieles.
Ejemplos ?
Y durante el resto de la noche, casi al amanecer, permanece en vigilia. Levántate aprisa, no te adormiles. Estira tus manos, estira tus brazos.
hasta que le da un calambre Y se cai a patalear, y a temblar muy fiero, hasta que se estira el salvaje; y, lo que espira, le sacamos una lonja que apreciamos el sobarla, y de manea gastarla.
Su madre, mujer de cuarenta años, aunque las arrugas del rostro y la curva de sus espaldas la hacen representar sesenta, después de comerse media cuarta de hilo para hacerle punta y que pase por el ojo de la aguja, que apenas se ve entre sus callosos dedos, pone en orden a la susceptible costurera, se acerca al muchacho, le hace girar tres veces sobre sí mismo, le estira con fuerza la levita que lleva puesta y, después de contemplar un instante su obra, vuelve a sentarse, exclamando con acento de profunda convicción: -Que la pinte mejor un sastre.
El mar inauditamente se encoge de sumisión y el faro vidente, en son de taumaturgas hombrías, traduce al torvo Isaías hipnotizando un león. Estira aplausos de ascua la hoguera por los establos: rabiosa erección de diablos con tenedores en ascua...
En uno de los costados del fortín, estira el pescuezo un cañón de bronce, con las armas británicas grabadas, la divisa: «Ultima ratio regum», y la fecha: 1805, glorioso trofeo de la Reconquista, hoy terror de los indios.
De repente chirría el hierro detrás de un entrepaño Se abre la baja entrada de un cuarto secreto, De una capa larga se estira una mano blanca Que lleva una antorcha encendida de resina, Que acercada a su cara ilumina su rostro...
-Reparen ustedes también y verán ciertos bultos negros que crecen a medida que se acercan. -Ahora se reúnen en una sola mesa, que se estira y retuerce y cada vez se acerca más.
Si licet exemplis in magnis parvibus uti, los hombres de la situación están ofreciendo más de un punto de semejanza con aquellos impúberes, cuyo recuerdo, al conducirme hasta la época más gloriosa de mi vida profesoral, es un fresquísimo rocío que suaviza y estira las arrugas de mis años.
Salen entre peneques y deslumbrados sin saber qué hacerse con este matrimonio tan incierto, pero tan educado y tan rumboso. ¡Había que usar con esa pareja de tórtolas un estira y afloja muy dificultoso!
No quiero dejarte trabajar. Y el rayo se estira sobre la plana. Pero Pedro, sordo a la voz del sol, se dirige hacia un rincón del cuarto, y no deja de trabajar sino hasta que ha concluido.
Alcanza a ver la cocina, pero ni un alma. Tira a abrir la ventana, mas tiene llave. Estira la mano por los barrotes de hierro. Llama al peón, al negro espolique; pero la voz apenas si le suena.
Cerinto marítima, Dio, ciudad excelsa. Caristo y Estira, eran capitaneados por el magnánimo Elefenor Calcodontíada, vástago de Ares.