esteta


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esteta

1. s. m. y f. Persona que cuida en grado sumo la belleza formal es un esteta, vive por y para la belleza.
2. Persona dedicada al estudio de la estética. estético
3. s. m. Hombre afeminado.

esteta

 
com. Persona que adopta una actitud esteticista o que cuida en grado sumo la belleza formal.
Persona versada en estética.

esteta

(es'teta)
sustantivo
persona que antepone la belleza a cualquier otro valor en una obra de arte o en la vida Oscar Wilde era un esteta.
Sinónimos
Traducciones

esteta

Ästhet

esteta

esteta

esteta

SMFaesthete, esthete (EEUU)
Ejemplos ?
steban de Arteaga y López (Moraleja de Coca, provincia de Segovia, 26 de diciembre de 1747 - f. París, 30 de octubre de 1799), jesuita, escritor, esteta y musicólogo español del Prerromanticismo.
Aunque en sus obras iniciales ya encontramos el típico conceptismo del barroco, Góngora, cuyo talante era el de un esteta descontentadizo («el mayor fiscal de mis obras soy yo», solía decir), quedó inconforme y decidió intentar según sus propias palabras «hacer algo no para muchos» e intensificar aún más la retórica y la imitación de la poesía latina clásica introduciendo numerosos cultismos y una sintaxis basada en el hipérbaton y en la simetría; igualmente estuvo muy atento a la sonoridad del verso, que cuidaba como un auténtico músico de la palabra; era un gran pintor de los oídos y llenaba epicúreamente sus versos de matices sensoriales de color, sonido y tacto.
De regreso a Japón decidió poner en práctica los ideales del cristianismo libertario y la vuelta a la naturaleza y se instaló en una pequeña granja de la por entonces zona rural de Kasuya (actual distrito de Setagaya) donde practicó la agricultura como “campesino esteta” (biteki hyakushō 美的百姓) hasta su muerte en 1927.
Los únicos dos artículos que Kierkegaard escribió en respuesta a Møller fueron Actividad de un esteta ambulante y El resultado dialéctico de un asunto de política literaria.
Allí se formó sucesivamente con el poeta y esteta José María Valverde, con el filósofo helenista Emilio Lledó y con el lógico y filósofo marxista Manuel Sacristán.
La preocupación aquí es arrancarle a la existencia el máximo placer posible, aunque después desemboque en la nostalgia, la insatisfacción o el anhelo de vivir pasados goces. Lo bueno para el esteta es todo aquello que es bello, que satisface o que es agradable.
El asceta es el que vive en repetición, en la fe, la búsqueda de Dios, que sin embargo no halla, ya que la religión es una ilusión. En cambio, el esteta es aquel que sólo vive el instante, en un reino de ilusión, de apariencia, que produce insatisfacción.
Para superar este estadio hace falta un «salto», cuando el esteta identifica el sentido de la existencia con su propia autodestrucción, cuando las contradicciones de la vida estética se revelan en el estadio de la fe.
Susan Sontag, en su ensayo "Saint Genet, de Sartre" hace notar que el texto es incomprensible; disgregado y contradictorio, independiente de que la obra de Sartre avance por etapas, marcando lo que él llama las “metamorfosis” de su personaje: la que lo convierte en ladrón, la del esteta y la del escritor.
Se había propuesto formar al hombre esteta a través de la alternancia entre obras dramáticas e idílicas, como medio para alcanzar una transición pacífica hacia una forma de Estado razonable y como contraprograma a la Revolución francesa y a la política contemporánea, en la que sólo veía la actuación de la fuerza bruta.
El historiador del arte Olivier Debroise lo definió "como un esteta y catrín de toda la vida." Sus amistades lo llamaban Fito Best.
De una parte, el barroco isleño, con obras del pintor y escultor Domingo Sánchez Carmona (1702-1768) y del maestro Marcelo Gómez Rodríguez de Carmona (1725-1791) y, por otro, el neoclasicismo, con la producción de mencionnado clérigo y esteta Manuel Díaz así como su estela de continuadores: Aurelio Carmona López (1826-1901), Nicolás de Casas Lorenzo (1821-1901) o José Aníbal Rodríguez Valcárcel (1840-1910).