Ejemplos ?
-dijo miss Murdstone, con sus ojos fijos todavía en el escabeche-. Lo más importante de todo, de la mayor importancia, es que a mi hermano no se le moleste y pueda estar tranquilo.
Después, a los años de estar tranquilo el país, había surgido por el lado de las cordilleras, el fantasma chileno, y los jóvenes, los hijos ahora, habían tenido los ejercicios del domingo, -sin armas, porque no alcanzaban para todos-, chapaleando durante cuatro horas por semana, a pie, en el polvo o en el barro del camino real, maniobrando, como bandada de gansos, el gauchaje, por el modo de caminar, y mandados por un exvigilante destituido por borracho, que hacía de oficial.
Procuré estar tranquilo y libre de cuidados; mi conciencia justificaba mi intento, aunque a decir verdad, no logré el éxito que esperaba.
(EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) Si estos derechos restablecidos hubiesen sido consecuencia de un golpe militar, ¿podría estar tranquilo el pueblo?
Trabajen en esta obra incansablemente porque no podré estar tranquilo en la otra vida, mientras no esté mi cuerpo a la sombra de esa cruz.
Voy a abrir el sobre, no puedo estar tranquilo...
Presto exclamó: -Sería inútil que intentaras escaparte, niñaco... Puedes estar tranquilo. Conservaremos tu vida, vivirás en calma, hasta que te convenzas que sin nosotros no hay salvación por ti.
No es sensato entonces estar tranquilo ante la inminencia de la muerte, cuando siempre existe la posibilidad de que sea una aniquilación completa.
El marqués cumplió su función con gran celo, como parecía jactarse en una carta dirigida al emperador en la que aseguraba que, aunque doña Juana se lamentaba constantemente diciendo que la tenía encerrada «como presa» y que quería ver a los grandes, «porque se quiere quejar de cómo la tienen», el rey debía estar tranquilo, porque él controlaba la situación y sabía dar largas a esas peticiones.
A pesar de lograr reunir a más de 2000 hombres, Ramón Guerra, fue incapaz de vencer la fuerzas del gobierno y su "Santa Rebelión", acabó derrumbándose y el siendo arrestado, con lo cual Ignacio Andrade se deshizo del que podría haber sido su más fuerte rival, más no por ello podía estar tranquilo.
Durante semanas, Augusto César Lendoiro amenaza con llevar al colegiado a los tribunales ordinarios, pero todo quedaría en nada. Soriano reconocería años más tarde sus múltiples errores, pero afirmando estar tranquilo por haber pitado lo que vio.
Yo acabo de llegar, el técnico me dijo que voy a poco, así que tratar de estar tranquilo y, cuando me toque jugar, hacerlo bien para no tener que volver a salir.