Ejemplos ?
En la Ciudad de Santiago de Guayaquil, en ocho días del mes de Junio de mil y seiscientos y ochenta y dos años, se juntaron a Cabildo los Señores Justicia y Regimiento de esta Ciudad, es a saber: El Señor General Don Domingo de Iturri Gastelú, Corregidor y Justicia Mayor de esta Ciudad; y el Alférez Mayor Diego de Castillo, Alcalde Ordinario de esta Ciudad; y el Capitán Don Lorenzo de Sotomayor y Aller, Alguacil Mayor; y el Capitán Don Juan Pérez de Villamar, Fiel Ejecutor, que, a falta de el Procurador General por estar enfermo...
¿O acaso es: alimentarse de las bellotas y de la hierba del conocimiento y por amor a la verdad sufrir hambre en el alma? ¿O acaso es: estar enfermo y enviar a casa a los consoladores, y hacer amistad con sordos, que jamás oyen lo que tú quieres?
Y Jesús le preguntó: ¿Qué preferirías: recuperar tus opulentos tesoros, o hallarte en cabal salud? El viejo respondió: Valdríame más ser hijo de un mendigo, pero no estar enfermo.
He aquí que la naturaleza me ató a mi pesado cuerpo. Moriré. Con esto no dices que acabaré de poder estar enfermo. De poder estar atado, de poder morir.
No podrás ir al teatro, ausentarte de la ciudad, ni estar enfermo; tendrás que estar siempre listo para acudir tan pronto como te llame tu amo.
-Pero, -contestó el marido- aún teniendo todas esas cosas, uno puede estar enfermo, triste o incluso puede morir joven: sería más prudente desear salud, alegría y una larga vida.
No asistieron los Capitanes Don Antonio de Escobar y Quintanilla, Alcalde Ordinario, por estar enfermo y en cama, y en la misma conformidad, por estarle también el Capitán Don Felipe Tamayo del Castillo, Fiel Ejecutor y Alguacil Mayor, Titular del Santo Oficio.
Esta lista se presentaba a cada uno de los inscritos en ella, quien ponía al margen de su nombre su conformidad, a no tener luto reciente, o estar enfermo de gravedad.
Pregunto: ¿cómo podrían pronosticar a cualquiera de aquellos mellizos, observando la hora de su nacimiento, cuándo habla de estar enfermo, si el otro que no nació en la misma hora necesariamente había de enfermar a un mismo tiempo?
No es cosa de chanza, no lo crea usted, debe estar enfermo el infeliz, y desesperado, pues cuando salió ayer de la tertulia llevaba el rostro desencajado y cadavérico.
¡Qué gozo de hallarse bien caliente, por fin, en la cama, sin ninguna, ninguna preocupación!... ¿Cuándo, en qué época anterior había él soñado estar enfermo, con una preocupación terrible?...
¿Por qué? Porque todas las otras (molestias) hacen estar enfermo, ésta hace librar el alma. Por eso los médicos le llaman, ya que tal como el asma hace al fin aquello que se ensaya de hacer muchas veces.