estadounidense


También se encuentra en: Sinónimos.

estadounidense

1. adj. De Estados Unidos de América.
2. s. Persona natural de este país.

estadounidense

(estaðowni'ðense)
abreviación
relativo a los Estados Unidos de América o a sus habitantes automóvil estadounidense

estadounidense


sustantivo
persona que es de los Estados Unidos de América Un estadounidense compró nuestra casa de verano.
Sinónimos

estadounidense

adjetivo
(persona) norteamericano*, yanqui*, americano, gringo (América).
Traducciones

estadounidense

American, Usonian

estadounidense

американец, американски, северноамериканец, северноамерикански

estadounidense

américain, etats-unien, états-unien

estadounidense

US-Amerikaner, US-Amerikanerin, US-amerikanisch, Amerikaner, amerikanisch

estadounidense

Amerikaan, Amerikaans

estadounidense

americano, statunitense

estadounidense

أمريكيّ

estadounidense

Američan, americký

estadounidense

amerikaner, amerikansk

estadounidense

amerikkalainen

estadounidense

američki, Amerikanac

estadounidense

アメリカの, アメリカ人

estadounidense

미국 사람, 미국의, 미국

estadounidense

amerikaner, amerikansk

estadounidense

Amerykanin, amerykański

estadounidense

americano

estadounidense

amerikan, amerikansk

estadounidense

เกี่ยวกับอเมริกา, ชาวอเมริกัน

estadounidense

Amerikalı, Amerikan

estadounidense

người Mỹ, thuộc nước/người/tiếng Mỹ

estadounidense

美国人, 美国的, 美国

estadounidense

美國

estadounidense

A. ADJAmerican, US antes de s, of/from the United States
B. SMFAmerican
los estadounidensesthe Americans
Ejemplos ?
del personal del IIC de la NTSB si están involucrados en el accidente un transportista estadounidense o un avión fabricado en EE.UU.
En el verano de 1993 estudié en los famosos cursos de verano de esperanto de la Universidad de San Francisco, institución pública estadounidense.
No es sino Charles Sanders Peirce, único real filósofo estadounidense, quien profundiza en la búsqueda de la construcción de un cuerpo teórico para la Semiótica.
Por otro lado, el estadounidense Charles Morris define a la Semiótica como la doctrina comprehensiva de los signos que tiene una relación doble con las ciencias; es a la vez ciencia entre las ciencias e instrumento de esas ciencias.
La vanidad del progreso euro-estadounidense señala como costumbres y supersticiones de pueblos primitivos al atender y entender a los sistemas sígnicos de la Naturaleza.
El positivismo, el marxismo, la fenomenología, hicieron sus aportes para desterrar múltiples ideologías atomistas y contribuyeron a que en el siglo XX, a partir de los nombres de cuatro científicos, dos lingüistas y dos psicólogos, el ginebrino Ferdinand de Saussure, el estadounidense Eduardo Sapir y los alemanes Kofka y Köhler, respectivamente, se comenzara a elaborar una antítesis que contrarrestara las diversas y estatificantes influencias del atomismo reduccionista.
Aunque la palabra competencia significa en español el acto donde se lucha para obtener ante uno o varios rivales el triunfo que los lleve a adjudicarse algo, hoy se le ha dado también, acaso por ignorancia lingüístico-semántica, una sinonimia de capacidad cognitiva innata, tal como se refería en inglés el lingüista estadounidense Noam Chomsky en su famoso par “competence” y “performance, traducidos así simplemente como “competencia” y “ejecución”, sin atender a detalles de sentido; donde ejecución correspondería ahora a la propuesta derivada del psicopedagogo ruso Sem S.
Hoy ya han pasado – según cálculo ajeno – de doscientos los Tratados de Arbitraje formalizados entre Estados de las Américas y ese solo hecho que por su elocuencia pacifista significativa hizo exclamar un buen día en acto solemne al famoso jurista y Canciller estadounidense Evans Hughes: “¡América, hemisferio de la paz!”, puede y ahora debe recibir esta acotación marginal de interés patriótico: Uruguay – nuestro Uruguay –ha sido, hasta hace poco, - parece que ya quiere dejar de serlo – un campeón absoluto en el Continente, de la limpia y noble fórmula de arbitraje amplio; y muchos, multitud de Tratados suscritos y vigentes con países de todo el orbe nos aseguran la posesión de un honroso título.
Mendoza, que documentó notablemente sus aspiraciones en el mismo año diez, Córdoba, Catamarca, Jujuy, San Luis, y también ya en aquella época la implantación del sistema de gobierno federalista a la manera estadounidense (y repitiendo su mismo proceso evolutivo: 1º pacto de Confederación; 2º Constitución Federal) era el ideal político supremo de muchos porteños, de los orientales hasta el Paraná, de los paraguayos aún no subyugados por la voluntad imperiosa de Francia, de los santafesinos, de los tucumanos y de los altoperuanos de Potosí y La Plata.
¿Qué pensaría Japón si el 15 de agosto, el presidente de los Estados Unidos hiciera ondear en la Casa Blanca la bandera estadounidense y abajo la bandera japonesa?
eñor Presidente; señores miembros de esta distinguida Asamblea Anual de Naciones Unidas: quiero referirme en primer término en esta intervención a ratificar la postura personal de esta Presidenta, la de la República Argentina como país y la del pueblo argentino en cuanto al enfático repudio y rechazo al salvaje asesinato de que fuera objeto el embajador estadounidense Chris Stevens en la ciudad de Bengassi en la República de Libia.
Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero.