estómago


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estómago

(Del lat. stomachus, estómago < gr. stomakhos, boca del estómago, estómago < stoma, boca.)
1. s. m. ANATOMÍA Órgano en forma de bolsa, situado en el abdomen, entre el esófago y los intestinos, en cuyas paredes están las glándulas que segregan el jugo gástrico, y en el cual se realiza la primera digestión de los alimentos.
2. estómago aventurero coloquial Persona que habitualmente come en mesa ajena.
3. abrazar el estómago una cosa Recibirla y conservarla bien.
4. asentarse en el estómago una cosa FISIOLOGÍA No digerirla bien.
5. de estómago loc. adj. coloquial 1. Se aplica a la persona constante y de espera. 2. Se refiere a la persona poco delicada o escrupulosa.
6. desconcertarse el estómago FISIOLOGÍA Estropearse la digestión.
7. echarse una persona algo al estómago coloquial Comer o beber algo copiosamente.
8. escarbar el estómago coloquial Padecer ardor, desazón o inquietud en el estómago.
9. hacer buen o mal estómago una cosa coloquial Causar gusto o desagrado.
10. hacer una persona estómago a una cosa coloquial Enfrentarse o decidirse a sufrir lo que pueda sobrevenir.
11. ladrar el estómago coloquial Tener hambre a las doce del mediodía ya le empieza a ladrar el estómago.
12. llevar el estómago una cosa Sentar bien al estómago algunos alimentos.
13. no retener una persona nada en el estómago coloquial Desvelar fácilmente un secreto es un cotilla, no puede retener nada en el estómago.
14. quedarse algo en el estómago coloquial No decir todo lo que sabe o siente sobre una materia.
15. relajarse el estómago Entregarse o perder sus fuerzas.
16. revolver una cosa el estómago a alguien FISIOLOGÍA coloquial 1. Removerlo, alterarlo, conmoverlo: la mariscada me ha revuelto el estómago.2. Causarle repugnancia física o moral: me revuelve el estómago aguantar sus insultantes comentarios.
17. tener a una persona sentada en el estómago coloquial Tenerle aversión.
18. tener una persona cogida por el estómago a otra coloquial Poder obligarla o tenerla sometida a su voluntad por poder darle o quitarle los recursos con que vive.
19. tener el estómago en los pies coloquial Tener mucha hambre.
20. tener una persona buen o mucho estómago coloquial 1. Ser poco escrupuloso o delicado tanto en cosas físicas como morales. 2. Sufrir los desaires e insultos que se le hacen sin darse por aludido.

estómago

 
m. anat. y zool. En el hombre y en los animales superiores, dilatación del tubo digestivo situado a continuación del esófago, donde tiene lugar la quimificación de los alimentos, mediante el jugo gástrico y las contracciones musculares.

estómago

(es'tomaγo)
sustantivo masculino
1. anatomía órgano digestivo con forma de bolsa ubicado entre el esófago y el intestino tener una úlcera en el estómago
2. región exterior del cuerpo ubicada a la altura de este órgano recibir un golpe en el estómago
3. tolerancia ante cosas desagradables o humillantes No tengo estómago para el cine de horror.
causar algo sensación de repugnancia o aversión El marisco me revuelve el estómago.
Sinónimos

estómago

sustantivo masculino
Traducciones

estómago

stomach, belly, tummy

estómago

Magen

estómago

estomac, cœur

estómago

estômago

estómago

stomaco

estómago

žaludek

estómago

mave

estómago

maha

estómago

trbuh

estómago

estómago

estómago

maag

estómago

mage

estómago

żołądek

estómago

mage

estómago

ท้อง

estómago

mide

estómago

dạ dày

estómago

estómago

стомах

estómago

estómago

SMstomach
dolor de estómagostomachache
"no tomar con el estómago vacío""not to be taken on an empty stomach"
revolver el estómago a algnto make sb's stomach turn, turn sb's stomach
tener buen estómago (= resistir comidas fuertes) → to have a strong stomach; (= ser insensible) → to be thick-skinned; (= ser poco escrupuloso) → to have an elastic conscience

estómago

m stomach; (fam, abdomen) abdomen, belly
Ejemplos ?
Temía la noble viuda, primero por su hija, después por el resto del género humano, y en último término por sí propia; y temía la gallega, ante todo, por su querido pellejo: en segundo lugar, por su estómago y por el de sus amas, pues la tinaja del agua estaba casi vacía, y el panadero no había aparecido con el pan de la tarde, y, en tercer lugar, un poquitillo por los soldados o paisanos hijos de Galicia que pudieran morir o perder algo en la contienda.
Y entonces el extremeño cómico y lamentable pronunció esta frase esencial: — Le digo a usted que esta guerrita va a arreglar el estómago a más de cuatro.
Y envolviendo en pañales una enorme piedra, la puso en manos del gran soberano Uránida, rey de los primeros dioses. Aquél la agarró entonces con sus manos y la introdujo en su estómago, ¡desgraciado!
Compenétrate en cumplir estos preceptos, pero atente a dominar ante todo las necesidades de tu estómago y de tu sueño, después los arranques de tus apetitos y de tu ira.
A Peter Jensen lo llamaban sus compañeros «El boticario», pues a cada momento sacaba la botella y administraba a alguien la excelente medicina -excelente para el estómago, entendámonos-; y aquello duró hasta que se hubo consumido la última gota.
Los ojos del detenido resplandecieron de ira al escuchar aquella ofensa. Dos lo sujetaron de ambos brazos y el más fornido de todos descargó un puñetazo en el estómago del preso.
Creí que otra pareja pasaba ante mí; la eterna, la que vive desde que la Humanidad sintió algo más que la punzada del estómago hambriento y la cólera homicida de la, bestia que necesitaba matar para existir; la que está esculpida en mármoles a los que los siglos han dado la amarillez del ámbar; la que ha pasado las puertas de los poetas y los artistas, en horas decisivas, para marcar su trabajo con el sello de la inmortalidad: él, arrogante arquero, coronado de rosas; ella, pálida y ceñuda, con el reloj apoyado en los potentes pechos, de los que manan el Olvido y la Nada, marchando tras el jovenzuelo, como una amante vieja, sumisa y recelosa, que teme perderlo.
Dispuesto a romperle los huesos, me abalancé sobre él, pero Farjalla me lanzó tal puntapié en la boca del estómago que caí desvanecido en el fondo de la barca.
Estuvo dos meses enfermo del estómago y cuando creyeron que se había curado, una peste curiosísima, manchas negras con borde bronceado, le comenzó a cubrir la piel en todas partes del cuerpo, y aunque varios médicos sospechan que es una afec-ción nerviosa, ninguna autoridad sanitaria le permite al primo Guillermo abandonar la isla donde "se comió su fortuna".
Farjalla se acercó, yo levanté la maza, y antes que él pudiera evitarlo, le descargué un vigoroso puntapié en la boca del estómago.
¿Acaso fuera más dichoso si juntara en su vientre los peces de remotas riberas y las peregrinas cazas, y si despertara la detención del estómago, ganoso de vomitar con las ostras de entrambos mares, superior e inferior?
¿Qué rey ni qué almirante estaba mejor que el serviola del San Rafael?... ¡Brrru! Su estómago repleto le saludaba con eructos de satisfacción. ¡Vida más hermosa!...