espumarajo

(redireccionado de espumarajos)

espumarajo

1. s. m. Abundancia de saliva arrojada por la boca el perro rabioso llevaba la boca llena de espumarajos. espumajo
2. echar espumarajos por la boca coloquial Estar muy irritado y colérico estaba tan enfadado que no paró de echar espumarajos por la boca.

espumarajo

 
m. Saliva arrojada en gran abundancia por la boca.

espumarajo

(espuma'ɾaxo)
sustantivo masculino
saliva espumosa que se escupe o fluye por la boca en gran cantidad El perro tenía un ataque de rabia y echaba espumarajos.
Traducciones

espumarajo

froth

espumarajo

SMfroth, foam (at the mouth)
echar espumarajos (de rabia)to splutter with rage
Ejemplos ?
Los síntomas del envenenamiento por Laburnum incluyen una somnolencia intensa, vómitos, movimientos convulsivos, coma, espumarajos en la boca, y pupilas dilatadas.
Así vemos a estos monárquicos, que en un principio creían en una restauración inmediata y que más tarde conservaban la forma republicana, confesar a la postre, llenos los labios de espumarajos de rabia e invectivas mortales contra la república, que sólo pueden avenirse dentro de ella y que aplazan la restauración por tiempo indefinido.
17 Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje á ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo, 18 El cual, donde quiera que le toma, le despedaza; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando: y dije á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.
El mismo comprende tan bien la vaciedad de sus argumentos, su completa incapacidad para hablar de estas cosas, que se lía de pronto la manta a la cabeza y pronuncia furiosas tiradas y exclamaciones ( irae hominis probi ), vocifera, despidiendo espumarajos por la boca, jura, denuncia, maldice, se da golpes de pecho y se jacta ante Dios y ante los hombres de hallarse puro de infamias socialistas.
Entonces no hubo más remedio que publicar un bando en el cual se decía que se darían los premios más exorbitantes al hombre que curase al rey y que éste, arrepentido ya de su mala vida, quería casarse, si Dios le sacaba con bien de aquella enfermedad, y prometía su mano de esposo, no morganáticamente, sino con todas las prerrogativas anejas, a cualquiera mujer que tuviese virtud bastante para libertarle de aquella odiosa muñequita, que no le dejaba tomar asiento en el trono y que le tenía postrado en la cama echando espumarajos por la boca, como hombre entregado a todos los diablos.
Estando así cada uno aguardando en su estancia, hecha señal por los cazadores, comenzaron de latir y ladrar tan reciamente, que toda la montaña hinchieron de voces, de la cual no salió corza, ni gama, ni cierva, que es mansa más que ninguna otra fiera, pero salió un puerco montés muy grande y nunca otro tal visto, grueso y espantable, con las cerdas levantadas encima del lomo, echando espumarajos, con el sonido de las navajas, los ojos de fuego, su vista espantable, con ímpetu cruel que parecía un rayo; y luego, como llegaron a él los principales y más esforzados perros, dando con las navajas acá y allá los mató y despedazó, y después saltó las redes por donde primero aderezó su camino, y por allí saltó.
Y se lo trajeron. Apenas el espíritu vio a Jesús, agitó violentamente al muchacho y, cayendo en tierra, se revolcaba echando espumarajos.
Anduve de un lado a otro, a grandes pasos, como si las observaciones de aquellos hombres me enfurecieran; pero el sonido crecía continuamente. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía hacer yo? Lancé espumarajos de rabia... maldije... juré...
De repente un demonio se apodera de él y empieza a dar gritos; lo hace retorcerse con violencia y echar espumarajos, y no lo suelta sino cuando está totalmente molido.
Sin hablar con nadie, desdeñando la locuela de parásitos y poetas neófitos que le sonreían y saludaban, tomó por la vida sacra, a la derecha; dejó a la izquierda la Basílica Porcia y parándose, vuelta la espalda a la Curia Hostilia, contempló en silencio y con desprecio el Foro que tenía enfrente, el Foro también callado en aquellas horas; pero en su imaginación todavía hirviente con el rumor de los espumarajos de la calumnia y la mentira...
Ésta se detuvo espantada al ver a su sobrino en tierra, con los ojos en blanco, echando espumarajos por la boca y tartamudeando ferozmente: -¡Ver desnuda a mi tía!...
Se había roto el aparejo, y en el mismo instante apareció el atún, junto a la borda, casi a flor de agua, levantando enormes espumarajos con su cola poderosa.