espumante


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espumante

adj. Se refiere a la sustancia usada para mantener la espuma persistente la cerveza contiene espumante.

espumante

(espu'mante)
abreviación
que favorece la generación de espuma La champaña es un tipo de vino espumante.
Sinónimos

espumante:

espumosoespumeante,
Traducciones

espumante

foamy
Ejemplos ?
A medida que avanzaba su caballo en su carrera loca, saltando acequias, parapetos y albarradas, sin respetar ni sembrados, ni viñedos, iba dejando de oír Joseíto los disparos, y minutos después, que a él se le antojaron todo un siglo de suplicio, empezó a templar la rapidez de su carrera el caballo, que en breve detúvose, bañado en sudor y con la boca espumante.
Y dócil ya mi estómago digiere el néctar índico, que en espumante jícara es de mi gula el ídolo, si bien no tan benévolo suele mostrarse el pícaro cuando la carne sólida (aunque de tierno vítulo) envuelta en jugos gástricos baja al duodeno crítico, y toca por sus trámites en la región del hígado.
en la espumante orilla De ese torrente que a tus pies murmura, Que con agua pesada y amarilla Roe y devora tu muralla oscura, Que llora avergonzado tu mancilla, Tu perdida riqueza y tu hermosura, Y calla por piedad a las naciones Que yacen en su fondo tus blasones.
Allí, lo levantó, lo hizo pasar a fuera, pasó él, y en el pastito verde y tupido, le cortó la garganta y lo dejó desangrarse y patalear, en los últimos estertores de la muerte, mientras iba él a buscar la chaira, y que los perros, ávidos, sorbían en el suelo, la sangre espumante, a medida que iba saliendo en borbollones.
En dar vueltas a la ciudad, para dejarse ver, se pasó lo que quedaba del día, y la noche nos halló en Triana, en una calle junto al Molino de la Pólvora; y, habiendo mi amo avizorado (como en la jácara se dice) si alguien le veía, se entró en una casa, y yo tras él, y hallamos en un patio a todos los jayanes de la pendencia, sin capas ni espadas, y todos desabrochados; y uno, que debía de ser el huésped, tenía un gran jarro de vino en la una mano y en la otra una copa grande de taberna, la cual, colmándola de vino generoso y espumante, brindaba a toda la compañía.
Sólo te ruego que no confíes tus oráculos a hojas que, revueltas, sean juguete de los vientos; anúncialos tú misma.” Esto dijo Eneas." En tanto, aún no sometida del todo a Febo, revuélvese en su caverna la terrible Sibila, procurando sacudir de su pecho el poderoso espíritu del dios; pero cuanto más ella se esfuerza, tanto más fatiga él su espumante boca, domando aquel fiero corazón e imprimiendo en él su numen.
"Hola, mancebos, les dice, hablándoles la primera, ¿habéis visto aquí por acaso errante alguna de mis hermanas, ceñidas la aljaba y la piel de manchado lince, o acosando con sus gritos la carrera de espumante jabalí?" 325 Dijo Venus, a lo que respondió su hijo: "A ninguna de tus hermanas he oído ni visto, ¡oh virgen!
Si resulté raudal turbio de cieno y espumante de cólera en un trueno, en un fragor de alud, la margen verdeció, y un espejismo puso en mí, como prez, el otro abismo: ¡el de la excelsitud!
No pudo Fegeo llevar en paciencia tanta audacia y tales bríos y echándose al encuentro del carro, asió del espumante freno a los velocísimos caballos, torciéndoles la carrera; y mientras arrastrado por ellos, y colgado del yugo, descubre el pecho, alcánzale la poderosa lanza de Turno, que rompiéndole la recia loriga, le hiere ligeramente; él, empero, cubriéndose con su broquel y vuelto de cara a su enemigo, dejábase arrastrar espada en mano, gritando socorro, hasta que el rápido empuje del eje le precipita al suelo y le atropellan las ruedas; Turno entonces va a él y de un revés, dado entre el almete y el peto, le corta la cabeza y abandona en la arena el inerte tronco.
Monjas, magas, bailarinas, labradoras y princesas, rusas, gitanas, inglesas, moras, gallegas y chinas. Y en medio de ese ruido, de esta locura y afán, del espumante champán se oye el báquico estampido.
A pesar de que la espumante estela es inestable y permanece en un estado de burlona complicidad con el que viola sus olas, le ayuda a picar la corvina y liza dorada que agoniza tornasol frente al pescador.
De los cuales Ismeno, que para la madre suya el fardo un día primero había sido, mientras dobla en un certero círculo 225 de su cuadrípede el curso y su espumante boca somete: “¡Ay de mí!”, clama, y en mitad del pecho clavadas unas flechas lleva y los frenos su mano moribunda soltando, hacia el costado poco a poco él se derrama desde el diestro ijar.