Ejemplos ?
Vaya, pasad al refectorio, que ya es la hora de la colación. Valentina Vamos a comer las espinacas. Varias e Inés Quedad con Dios, madre Superiora.
Entonces aparecen las mazorcas y las espigas; las tunas y las higueras; las naranjas y los plátanos; el arroz y los frijoles; las lechugas y las calabazas; las verdolagas y los aguacates; las espinacas y los jitomates; las fresas y los melo-nes; las papayas, las piñas, el cacao...
Además, tenía la comida de sus huéspedes, la del médico, de su mujer y de su muchacha; el billar resonaba de carcajadas; tres molineros en la salita llamaban para que les trajesen aguardiente; ardía la leña, crepitaban las brasas, y sobre la larga mesa de la cocina, entre los cuartos de cordero crudo, se alzaban pilas de platos que temblaban a las sacudidas del tajo donde picaban espinacas.
No más trinos de pajarillos ni coloridos de flores; no más aleteos de mariposas ni miel tonificante de las abejas; no más trigo ni maíz ni arroz ni mijo; adiós los suculentos frutos y los alfalfares, las espinacas o los nopalitos.
Yo he visto en los Países Bajos centenares de obras inspiradas por el cristianismo puro y he visto cómo aquellos artistas que tan torpemente creaban obras tan sublimes, se encaminaban a Italia, cuando en Italia apareció el Renacimiento; me hacen pensar en tristes ayunantes, que después de comer espinacas durante el periodo cuaresmal se relamen de gusto viendo un buen tasajo de carne o un pavo relleno.
Sabedlo, coles, que espinacas hay en la olla y que es herejía luterana rezongar contra lo que mandan los ministros de la Iglesia.
Los paisajes más hermosos aparecían en él como espinacas hervidas, y las personas más virtuosas resultaban repugnantes o se veían en posición invertida, sin tronco y con las caras tan contorsionadas, que era imposible reconocerlas; y si uno tenía una peca, podía tener la certeza de que se le extendería por la boca y la nariz.
Los paisajes más hermosos, al reflejarse en el espejo, parecían espinacas hervidas y las personas más buenas tomaban el aspecto de monstruos o se veían cabeza abajo; las caras se retorcían de tal forma que no era posible reconocerlas, y si alguna tenía una peca, ésta crecía hasta cubrirle la boca, la nariz y la frente.
Durante la Semana Santa, es típica la elaboración de platos como potajes, tortilla de patatas con espinacas, torrijas y arroz con leche.
Vegetales (Nira (puerro chino), espinacas, pepino, berenjena, gobó, rábano daikon, batata, renkon (raíz de loto), takenoko (brotes de bambú), negi (cebolla verde), Fuki), moyashi, Goya, Retasu (Lechuga).
Otra exitosa festividad gastronómica es El desarme, que se celebra cada 19 de octubre en restaurantes y casas particulares, ofreciendo invariablemente el suculento menú formado por garbanzos con bacalao y espinacas, callos y arroz con leche.
Posteriormente se encontró también en una amplia gama de otros vegetales, incluyendo algunos consumidos como alimento como el ruibarbo o las espinacas.