espartería

espartería

1. s. f. OFICIOS Y PROFESIONES Oficio de espartero.
2. Taller donde se hacen obras de esparto y tienda donde se venden.

espartería

 
f. Oficio de espartero.
Taller donde se trabajan las obras de esparto.
Barrio, paraje o tienda donde se venden.
Ejemplos ?
Llegado el siglo XVI se utilizó como almacén de la carne que llegaba a Sevilla, convirtiéndose en la Carnicería Mayor de la Ciudad desde donde se repartía a los vendedores que la suministraban a los ciudadanos, hasta el año 1815 que a la venta de carne se le añadió la de verduras, cereales y otros productos alimenticios, comenzó a conocerse como plaza del Boquete. Al ocupar el gremio de esparteros una parte de la plaza, se le calificó la Espartería de la Alfalfa.
En 1837 será reconvertido en cárcel. Durante su cautiverio, los presos realizaban labores artesanales de carpintería, zapatería, espartería, etcétera.
Con motivo de prolongarse el itinerario oficial crea malestar en muchas cofradías, una de ellas Ánimas no haciendo caso a ese nuevo itinerario al llegar a la Espartería enfiló directamente a la calle San Pablo para dirigirse a su templo.
Perduran así las calles Abaixadors («tundidores»), Agullers («agujeros»), Argenteria («platería»), Assaonadors («zurradores»), Boters («toneleros»), Brocaters («brocateros»), Canvis Vells y Canvis Nous («cambistas»), Carders («carderos»), Corders («cordeleros»), Cotoners («algodoneros»), Dagueria («cuchillería»), Escudellers («alfareros»), Esparteria («espartería»), Espaseria («espadería»), Flassaders («manteros»), Freneria («frenería»), Mercaders («mercaderes»), Mirallers («espejeros»), Tallers («cortadores»), Tapineria («tapinería»), Traginers («arrieros») y Vidrieria («vidriería»).
Dispone de enseres y maquinarias propias de la industria del esparto que tanta importancia tuvo en la economía ciezana hasta los años sesenta. El visitante también puede asistir a demostraciones de diversos trabajos relacionados con la espartería.
Pero la niña era un primor; y los gitanillos y no gitanillos del barrio, sin contar el sevillano señorío, galleaban por el frontis de la espartería, al fin un si es no es astronómico, de ver cuándo y cómo se hacía luz la Estrellita del Alba.
Cuando pasaba por el frente de la espartería, sobre su caballo, y se ofrecía a las miradas de Estrella, con su acoderado marsellés, su pañuelillo de seda hecho un nudo sobre la garganta, y su ancho sombrero caído hacia atrás para lucir los tufos despeinados en caracol, revolvíanse nervios y sangre en la muchacha, y contestaba al zalamero «adiós, sangresita» del jinete, con un «adiós, Lolo», primero dicho con el corazón que con la lengua.
«Zolo el Eutarpe zabe lo que pué ocurrir en er mundo» -decía el zeñó Curro. En la tienda que formaba parte de la casa, montó la espartería.
Por este nombre la llamaban los trianeros. La espartería de su padre era, mejor que una espartería, una colmena, según la de zánganos que rondaban sus alrededores.
Este recinto amurallado se abría al exterior a través de las puertas llamadas: de Granada (Bab al- Funtanalla), San Buenaventura o de Antequera (Bab al- Jawja), Oscura, de la Caba, de los Siete Arcos, de Espartería (Bab al- Faray), Baluarte de la Nave y del Mar (Bab al- Bahr), conectando con las principales vías de circulación.
Su verdadero nombre fue Manuel García Cuesta, el apodo El Espartero procede de la actividad profesional de su padre, que poseía una espartería en la Plaza de la Alfalfa de Sevilla.
Por el lado del río se abría la puerta del Puente. Al sur, las puertas del Mar (Bab al- Bahr), Baluarte, Espartería (Bab al- Faray) y de los Siete Arcos.