espadar

(redireccionado de espadas)
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espadar

v. tr. TEXTIL Golpear el lino o el cáñamo con la espadilla para limpiarlo y poder hilarlo. tascar

espadar

 
tr. Macerar y quebrantar con la espadilla [el lino o cáñamo].

espadar


Participio Pasado: espadado
Gerundio: espadando

Presente Indicativo
yo espado
tú espadas
Ud./él/ella espada
nosotros, -as espadamos
vosotros, -as espadáis
Uds./ellos/ellas espadan
Imperfecto
yo espadaba
tú espadabas
Ud./él/ella espadaba
nosotros, -as espadábamos
vosotros, -as espadabais
Uds./ellos/ellas espadaban
Futuro
yo espadaré
tú espadarás
Ud./él/ella espadará
nosotros, -as espadaremos
vosotros, -as espadaréis
Uds./ellos/ellas espadarán
Pretérito
yo espadé
tú espadaste
Ud./él/ella espadó
nosotros, -as espadamos
vosotros, -as espadasteis
Uds./ellos/ellas espadaron
Condicional
yo espadaría
tú espadarías
Ud./él/ella espadaría
nosotros, -as espadaríamos
vosotros, -as espadaríais
Uds./ellos/ellas espadarían
Imperfecto de Subjuntivo
yo espadara
tú espadaras
Ud./él/ella espadara
nosotros, -as espadáramos
vosotros, -as espadarais
Uds./ellos/ellas espadaran
yo espadase
tú espadases
Ud./él/ella espadase
nosotros, -as espadásemos
vosotros, -as espadaseis
Uds./ellos/ellas espadasen
Presente de Subjuntivo
yo espade
tú espades
Ud./él/ella espade
nosotros, -as espademos
vosotros, -as espadéis
Uds./ellos/ellas espaden
Futuro de Subjuntivo
yo espadare
tú espadares
Ud./él/ella espadare
nosotros, -as espadáremos
vosotros, -as espadareis
Uds./ellos/ellas espadaren
Imperativo
espada (tú)
espade (Ud./él/ella)
espadad (vosotros, -as)
espaden (Uds./ellos/ellas)
Pretérito Pluscuamperfecto
yo había espadado
tú habías espadado
Ud./él/ella había espadado
nosotros, -as habíamos espadado
vosotros, -as habíais espadado
Uds./ellos/ellas habían espadado
Futuro Perfecto
yo habré espadado
tú habrás espadado
Ud./él/ella habrá espadado
nosotros, -as habremos espadado
vosotros, -as habréis espadado
Uds./ellos/ellas habrán espadado
Pretérito Perfecto
yo he espadado
tú has espadado
Ud./él/ella ha espadado
nosotros, -as hemos espadado
vosotros, -as habéis espadado
Uds./ellos/ellas han espadado
Condicional Anterior
yo habría espadado
tú habrías espadado
Ud./él/ella habría espadado
nosotros, -as habríamos espadado
vosotros, -as habríais espadado
Uds./ellos/ellas habrían espadado
Pretérito Anterior
yo hube espadado
tú hubiste espadado
Ud./él/ella hubo espadado
nosotros, -as hubimos espadado
vosotros, -as hubísteis espadado
Uds./ellos/ellas hubieron espadado
Pretérito Perfecto de Subjuntivo
yo haya espadado
tú hayas espadado
Ud./él/ella haya espadado
nosotros, -as hayamos espadado
vosotros, -as hayáis espadado
Uds./ellos/ellas hayan espadado
Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo
yo hubiera espadado
tú hubieras espadado
Ud./él/ella hubiera espadado
nosotros, -as hubiéramos espadado
vosotros, -as hubierais espadado
Uds./ellos/ellas hubieran espadado
Presente Continuo
yo estoy espadando
tú estás espadando
Ud./él/ella está espadando
nosotros, -as estamos espadando
vosotros, -as estáis espadando
Uds./ellos/ellas están espadando
Pretérito Continuo
yo estuve espadando
tú estuviste espadando
Ud./él/ella estuvo espadando
nosotros, -as estuvimos espadando
vosotros, -as estuvisteis espadando
Uds./ellos/ellas estuvieron espadando
Imperfecto Continuo
yo estaba espadando
tú estabas espadando
Ud./él/ella estaba espadando
nosotros, -as estábamos espadando
vosotros, -as estabais espadando
Uds./ellos/ellas estaban espadando
Futuro Continuo
yo estaré espadando
tú estarás espadando
Ud./él/ella estará espadando
nosotros, -as estaremos espadando
vosotros, -as estaréis espadando
Uds./ellos/ellas estarán espadando
Condicional Continuo
yo estaría espadando
tú estarías espadando
Ud./él/ella estaría espadando
nosotros, -as estaríamos espadando
vosotros, -as estaríais espadando
Uds./ellos/ellas estarían espadando
Sinónimos

espadar

transitivo
Traducciones

espadar

gramolare
Ejemplos ?
Pero, los más, no volvieron nunca… unos habían muerto en los campos de batalla; otros pasados prisioneros de guerra al Perú, donde vieron extinguirse sus días; otros, se incorporaron después al Ejército de “Los Andes”, y otros, finalmente, colgaron sus espadas en Bolivia en plena guerra y allí se quedaron a vivir para el resto de su vida, formando sus hogares con bolivianas e incorporándose definitivamente al ambiente de ese país.
Y entonces el dicho Francisco mandó dar garrote al dicho Estacio, y fue allá (a dar) su hermana corriendo, y como la vieron ir (de)tuviéronle en la puerta y no la dejaron subir; y mandó el dicho Francisco de Olmos que le matasen como pudiesen, y entonces echaron manos a las espadas y dagas y diéronle de puñaladas y estocadas en que mataron al dicho Estacio y se quebraron en él dos espadas y le tiraron dos arcabuces; y después aquel día este declarante oyó decir al dicho Aguirre, Alférez, y Alebrija y a Juan Gallego y a Francisco de Amores que habían muerto al dicho Estacio a puñaladas y que no podían matarle, y después de muerto el dicho Estacio le llevaron muerto a su posada.
Los mozos bravos de cabeza ligera -y bien sabe el diablo que en Valencia no faltan- excitábanse unos a otros y echaban suertes para salir contra la bestia, marchando a su encuentro con hachas, lanzas, espadas y cuchillos.
— El Señor Sub Inspector Comandante de Artillería aprontará todas las municiones que pueda necesitar ésta, y las de cartuchos de fusil, carabina y pistola para conducir de repuesto a la tropa empleada, y a la de Caballería de Milicias las armas que ha de recibir en este Fuerte, como para remitir 75 carabinas, 200 espadas con cinturones y 200 pistolas al Comandante de las Conchas, con las correspondientes municiones y cartucheras, para las milicias de caballería que se reúnan en aquel puerto.
El partido de Tarija me remitió seiscientos hombres de excelente disposicion para que auxiliasen; pero cómo los más no trajeron armas solo he admitido trescientos entre los cuales se hallan mas de doscientos fusiles y el resto tiene espadas o pistolas.
Éste fue el primero que levantó la mano entre los conjurados; él le derribó de un golpe la media cerviz, y luego llegaron infinitas espadas a vengar las públicas y particulares injurias; pero el que primero mostró ser varón, fue el que no se lo parecía.
Ahora me toca á mí. Seis de bastos, cinco de oros y caballo de copas. Pido carta. Rey de espadas. Hombre ¡qué casualidad! Treintaiuna.
No la arguyas de flaca y temerosa. La codicia en las manos de la suerte se arroja al mar, la ira a las espadas, y la ambición se ríe de la muerte.
Entre espadas y muros, claveteado, quedó mi compulsión de navegante y hastiado de morir por nada rompí las piedras y la daga, desangrante.
¿A pé- sela? Bueno, como, tú quieras. Te doy cartas: un seis de oros, un tres de copas y una sota de espadas. ¡Hombre! tienes die- cinueve.
En ella halla espadas la ira, máscaras el enojo, caras la traición, novedades el embeleco, disfraces la asechanza, joyas el soborno, galas y rebozos la ambición, la maldad puestos, y la infamia caudal.
Vean estas cosas los que no saben sufrir el destierro.» ¿Será más dichoso Sila, porque cuando baja al Tribunal le hacen plaza con las espadas, y porque consiente colgar las cabezas de los varones consulares, contándose el precio de las muertes por el tesoro y escrituras públicas, haciendo esto el mismo que promulgó la ley Cornelia?