españolar

(redireccionado de españoles)

españolar

v. tr. y prnl. Españolizar, dar carácter español.

españolar

 
tr.-prnl. Españolizar.
Ejemplos ?
Mucho se ha celebrado la imaginación de los escritores españoles; mucho el colorido de sus descripciones; mucho la armonía y grandilocuencia de su lenguaje.
¡ni desmontar un cañón! ¡Se han batido 300 cañones españoles, contra 50 peruanos, de los cuales, propiamente, han funcionado solo 17!
Joaquín Orihuela, D. José Aniovas, D. Rafael Dávila, Médico español Martínez Gutiérrez, Españoles religiosos, Lic. D. Manuel Cortázar.
En todos los libros de los teólogos españoles, cuando uno menos se espera se encuentra con demostraciones palmarias de la doctrina de la soberanía popular.
Hace diez y siete años que ardía en España la guerra civil. Carlos e Isabel se disputaban la corona, y los españoles, divididos en dos bandos, derramaban su sangre en lucha fratricida.
Los miembros de la Suprema Junta Provisional Gubernativa: : Don Antonio Joaquín Pérez Martínez, obispo de la Puebla de los Ángeles. : Don Juan de O'Donojú, teniente general de los ejércitos españoles, Gran Cruz de las Órdenes de Carlos III y San Hermenegildo.
que en el caso del artículo III, se digne noticiarlo a los Serenísimos Señores infantes llamados en el mismo artículo por el orden que en el se nombran, interponiendo su benigno influjo para que sea una persona de las señaladas de su augusta casa la que venga a este Imperio, por lo que se interesa en ello la prosperidad de ambas naciones, y por la satisfacción que recibirán los mexicanos en añadir este vínculo a los demás de amistad con que podrán y quieren unirse a los españoles.
- ¡Señores! (había dicho el boticario): la guerra que os hacemos los españoles es tan necia como inmotivada. Vosotros, hijos de la Revolución, venís a sacar a España de su tradicional abatimiento, a despreocuparla, a disipar las tinieblas religiosas, a mejorar sus anticuadas costumbres, a enseñarnos esas utilísimas e inconcusas «verdades de que no hay Dios, de que no hay otra vida, de que la penitencia, el ayuno, la castidad y demás virtudes católicas son quijotescas locuras, impropias de un pueblo civilizado, y de que Napoleón es el verdadero Mesías, el redentor de los pueblos, el amigo de la especie humana....» ¡Señores!
Empecemos por orden de colocación. - Vos,Capitán, decidme: ¿cuántos españoles habréis matado desde que pasasteis los Pirineos? - ¡Bravo!
-Volvamos a empezar por vos. ¿Cuántos españoles esperáis matar en el resto de la guerra, suponiendo que dure todavía... tres años?
pesar de que la mía es historia, no la empezaré por el arca de Noé y la genealogía de sus ascendientes como acostumbraban hacerlo los antiguos historiadores españoles de América, que deben ser nuestros prototipos.
En defecto de éstos, al hijo primogénito, nacido antes de la muerte del último Rey, de la hija primogénita entre las que tengan hijos varones, y a su descendencia masculina, natural y legítima, y en caso que el último Rey no hubiese dejado hija que tenga varón, a aquél que haya sido designado por su testamento, ya sea entre sus parientes más cercanos, o ya entre aquellos que haya creído más dignos de gobernar a los españoles.