escritor

(redireccionado de escritores)
También se encuentra en: Sinónimos.

escritor, a

(Del lat. scriptor.)
1. s. LITERATURA, OFICIOS Y PROFESIONES Persona que escribe obras de creación, especialmente literaria con su última novela ha demostrado ser un buen escritor.
2. Persona que escribe al dictado. escribiente

escritor, -ra

 
m. f. Persona que escribe.
Autor de obras escritas o impresas.

escritor, -ra

(eskɾi'toɾ, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
persona que se dedica a crear obras literarias un escritor de renombre
Sinónimos

escritor

, escritora
sustantivo
Traducciones

escritor

writer, author

escritor

écrivain

escritor

كَاتِب

escritor

spisovatel

escritor

forfatter

escritor

kirjailija

escritor

pisac

escritor

作家

escritor

저자

escritor

schrijver

escritor

forfatter

escritor

pisarz

escritor

escritor

escritor

författare

escritor

นักเขียน

escritor

yazar

escritor

nhà văn

escritor

作者, 作家

escritor

писател

escritor

作家

escritor

SM/Fwriter
es un escritor consolidadohe's an established writer
escritor(a) de material publicitariocopywriter
escritor(a) satírico/asatirist, satirical writer
Ejemplos ?
Rodó, acotemos fue víctima de ese esquema falaz a lo cual se refirió Montero López en su notable conferencia de la semana pasada en la Asociación Uruguaya de Escritores que preside.
En los últimos meses del gobierno de don Sebastián Lerdo de Tejada, cuando a todos los escritores de oposición se les perseguí y se les encarcelaba, le dije, pensando que así aliviaria sus penurias: -Antonio, ¿por qué no fundas un periódico?
Al conmutar o al permutar los elementos lingüísticos, no sólo se descubren unidades estructurales o reglas generativas y / o transformacionales, sino que simultáneamente se vuelve dinámica la productividad de los hablantes o de los escritores; les agiliza su capacidad de pensar y formular conexiones adecuadas a su mundo de experiencias por expresar; les hace trabajar su caudal lingüístico adormecido e incrementar con nuevas designaciones e identificaciones, incremento léxico, nuevas palabras, su realización de enunciados.
Pues, que de escritores no gran provisión hay cabe mí, esto es porque en Roma vivimos: ella la casa, ella para mí sede, allí mi edad se carpe; 35 aquí un cofrecillo, de muchos, me sigue.
Los medios de comunicación tienen el deber de coadyuvar a la difusión de los valores de la tradición popular y la obra de los o las artistas, escritores, escritoras, compositores, compositoras, cineastas, científicos, científicas y demás creadores y creadoras culturales del país.
Hasta antes de su éxito fue empleado público en el Ministerio de Hacienda Como muchos escritores de su generación, Jorge Icaza vio en sí mismo y en sus obras una consecuencia final de las transformaciones que el liberalismo había introducido en el Ecuador en las primeras décadas del siglo.
Y había que ver a estos noveles escritores peleándose con la eterna página en blanco para irla llenando con imaginación, con fantasía, con didáctica y en un lenguaje fresco.
La ORTOGRAFÍA es pues, la correcta escritura de las palabras, según el acuerdo al que han llegado los usos que de la lengua escrita hacen los escritores (personas que emplean la lengua escrita para comunicarse; todos, en general somos escritores o usuarios del sistema de escritura de nuestra lengua) de ahí que en momentos, exista mucha arbitrariedad, pues de siglo en siglo, la lengua oral cambia; se efectúa con ella una gran variación de acuerdo con muchos factores y esto suele reflejarse en la lengua escrita, que generalmente no alcanza a ponerse al corriente y por ello, las instituciones erigidas como rectoras del idioma, van un poco retrasadas en sus veredictos y cuando se dan cuenta de sus transformaciones, parecen ya “demodé”.
No debe haber bombines, pero tampoco debe haber escritores tan cobardes que no tengan el valor de decir quiénes son los bombines (APLAUSOS), porque resulta muy fácil hacer ataques genéricos y pintarme a mí rodeado de bombines, cuando no sé dónde están; además, ando solo.
Reviso mentalmente y es inútil: los mejores argentinos son guerrilleros (por ejemplo, el Che), o poetas (Juan Gelman, por ejemplo), o escritores (por ejemplo, Borges), o artistas (Maradona, por ejemplo), o cronopios (por siempre, Cortázar), no hay argentinos asadores de duraluminio.
Examinad, pues, de nuevo la importancia de vuestras producciones, y si los trabajos de los más esclarecidos de nuestros sabios y de nuestros mejores ciudadanos nos reportan tan poca utilidad, decidnos: ¿qué debemos pensar de esa multitud de escritores oscuros y de ociosos literatos que devoran inútilmente la substancia del Estado?
Si fuera razón atendible la de la desnudez de la frase, muchos de los mejores romances de Quevedo (y entre ellos el que empieza — Yo el menor padre de todos)— muchas admirables producciones de otros escritores antiguos, no habrían alcanzado la gloria de vivir en letras de molde Pero por delicados y quisquillosos que seamos, en estos tiem- pos de oropel y de máscaras; por mucho que pretendamos dis- frazar las ideas, haciendo para ellas antifaces de las palabras, hay que reconocer que, en la lengua de Castilla, tiene Caviedes pocos que lo superen en donaire y travesura.