escotos

escotos

 
m. pl. Pueblo celta procedente del NO de Irlanda que colonizó la parte occidental de Escocia.
Ejemplos ?
A mediados del siglo IX, Kenneth MacAlpin se proclamó rey de los escotos, y durante los años siguientes logró expandir sus posesiones hacia el sur, venciendo a los pictos en diversas batallas.
Cabría citar también, a modo de guiño histórico, la similitud de ciertos aspectos geográficos de la saga con algunos de la realidad de la historia medieval y pre-medieval europea, como lo es la semejanza entre el Muro de la novela de Martin, cuyo cometido principal es el de defender los siete Reinos de Poniente de posibles ataques por parte de los Otros y de los Salvajes del Norte, y el famoso Muro de Adriano, que pretendía defender la zona britana del Imperio romano de las incursiones de los pictos y escotos del norte de la isla.
El cristianismo fue llevado a Irlanda por San Patricio a principios del siglo V, y desde allí se extendió a Escocia, desde donde un siglo más tarde regresó por la zona norte a una Inglaterra abandonada por los cristianos britones a los paganos pictos y escotos (procedentes del norte de Gran Bretaña) y a los también paganos germanos procedentes del continente (anglos, sajones y jutos).
Los escotos, por su parte, eran un pueblo de origen irlandés, también conocido como dalriadas, que se estableció en el oeste de Escocia.
En términos de lengua y cultura, gran parte de todo el oeste de Europa fue principalmente céltica durante este periodo, aunque la isla de Gran Bretaña y la Bretaña continental estuvieron habitadas por celtas britanos. Los habitantes de Irlanda, la Isla de Man y Dalriada eran escotos o celtas gaélicos, hablantes de lenguas goidélicas.
Parte de los eruditos en la materia argumentan que el desconocido idioma picto era de origen britano, si bien en la Britania prerromana los pictos se distinguían como un grupo separado, del mismo modo que los escotos de Dalriada.
El reino de los pictos ocupaba en esta época, según la descripción de Beda el Venerable, una extensión similar a la que después ocuparía el reino de los escotos durante el reinado de Alejandro I (1107–1124).
La anarquía propia del final del Imperio romano de Occidente tuvo graves consecuencias para estas comunidades, que fueron expulsadas de la isla en el siglo V y sustituidas por los paganos del norte (pictos y escotos) y por los también paganos invasores germánicos (anglos, sajones y jutos).
Al final del período de la ocupación romana se produjo un evidente aumento de los ataques por tierra y por mar de invasores como los pictos, escotos y los misteriosos Attacotti, cuyos orígenes son inciertos.
Estos campamentos cayeron en manos de los pictos tras el abandono por los romanos de las islas británicas. Los escotos sucedieron a los pictos en el siglo IX conquistando, entre otros, el castillo de Forfar.
Sin embargo, la idea de que los herederos al trono de los Escotos gobernaran Strathclyde o Cumbria como un infantazgo tiene relativamente poco apoyo y el grado de control de los Escotos sobre Strathclyde no debe sobrevalorarse.
Los escotos de Dalriada se establecieron en las islas hacia el siglo VI, fue de corta duración su dominio, luego los pictos volvieron a recuperar el poder hasta la llegada de los normandos en en siglo IX.