Ejemplos ?
Un estremecimiento agitó los cuerpos de las tres, que se habían disfrazado para asemejarse más a las mujeres que Juanito había conocido hasta el día... Sintieron vergüenza de sus escotes, de sus sombreros de postal, de su jugueteo provocativo...
ANTÓN Pues bien, echadlo en el suelo, :::que esto es una cirimonia :::que nuestros tatarabuelos :::nos dejaron prevenío :::se observase con rispeto :::en todas las Buenas Glorias. (Tienden una capa y echan los escotes.) ::MANUELA Vamos, echa acá el botijo :::¡Jesús!, éste no está lleno.
Predominaban los escotes, y veíase, como en el Real en días solemnes, mucho hombro blanco, algunos brillantes, guantes largos, abanicos de nácar, que agitaban un ambiente de perfumes.
Discretos violines hacen historietas De pies diminutos, escotes y talles; De anillos traidores; de las Antonietas; De los galanteos del regio Versalles.
Precisamente no había entonces limeña que no usara faldellín con aro, lo que era una especie de guarda infante más exagerado que el de las españolas; y en materia de escotes, por mucho que los frailes sermonearan contra ellos, mis paisanitas erre que erre.
Varias de las escenas de desnudos fueron eliminadas, pero fueron rehechas como "insinuaciones sexuales", muestra de escotes, y upskirt.
Con la revolución desaparece el vuelo de la falda y se imita a las vestiduras clásicas. Talle alto, chaquetilla corta con manga larga; falda con pliegues y grandes escotes.
Así, los personajes pornográficos femeninos siguen las líneas del deseo varonil: Ligeras de ropa: con minifalda o pantalones cortos y escotes pronunciados.
Vestimenta Diversas influencias se combinan para producir una cierta simplificación de la ropa femenina, como reacción contra el estilo representado por la aristocracia de ropa muy formal y rígida, se impone ahora una estética que continuará durante el imperio con trajes de tela ligera y talle alto, ceñido bajo el busto y una larga, falda suelta, a modo de camisón, idealizado de la antigua Grecia y Roma, y también largas túnicas con escotes de pico.
En 1988, cumplidos 60 años, sorprendió a su público con el lanzamiento del disco Purísimo Sara: posó en la portada con traje y corbata, y promocionó el álbum en televisión con movidas coreografías (incluso bailó tango) y luciendo lujosos vestidos con atrevidos escotes.
Se populariza el traje de chaqueta para calle y para las fiestas se elegían los vestidos con grandes escotes en la espalda así como abrigos largos con pieles.
Junto con la revolución desaparece el vuelo de la falda y se imita a las vestiduras clásicas: talle alto, chaquetilla corta con manga larga, falda con pliegues, grandes escotes, chales y guantes largos.