escondite


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escondite

1. s. m. Sitio adecuado para esconderse o esconder cosas encontraron un escondite ideal para guardar la bolsa con el dinero. escondrijo, escondedero
2. JUEGOS Juego infantil en que un niño o una niña busca a otros que se esconden se pasaban horas jugando al escondite.

escondite

 
m. Escondrijo.
Juego de muchachos en el que unos se esconden y otros los buscan.

escondite

(eskon'dite)
sustantivo masculino
1. lugar retirado o secreto en que se oculta algo o alguien Descubrieron el escondite de los malhechores.
2. juego de niños consistente en ocultarse para que alguien los busque jugar al escondite
Sinónimos

escondite

sustantivo masculino
2 ori.
En Madrid y otras partes, ori.

escondite:

refugioescondrijo,
Traducciones

escondite

cache-cache

escondite

hra na schovávanou

escondite

gemmeleg

escondite

κρυφτό

escondite

piiloleikki

escondite

igra skrivača

escondite

隠れん坊

escondite

숨바꼭질

escondite

verstoppertje

escondite

gjemsel

escondite

прятки

escondite

kurragömma

escondite

การเล่นซ่อนหา

escondite

saklambaç

escondite

trò chơi trốn tìm

escondite

捉迷藏

escondite

SM
1. (= escondrijo) → hiding place (Caza, Orn) → hide, blind (EEUU)
2. (= juego) → hide-and-seek
jugar al escondite con algn (lit, fig) → to play hide-and-seek with sb
Ejemplos ?
Así que al par aplicando con oportuna destreza ya el ojo para mirar, ya para escuchar la oreja, logró entender, si no cuanto su curiosidad quisiera, cuanto basta a quien importa para que todo lo entienda. Y las frases que a pedazos hasta su escondite llegan, con algunas adiciones o supresiones, son estas.
Sintieron mucho miedo y se metieron hasta el fondo de aquella gruta. Consigo llevaban a Huehueteotl y parecía que él los conducía hasta el lugar seguro del escondite señalado.
Lleno de pánico miró una milpa muy espesa y se metió por allí deseoso de hallar un refugio seguro. Sin embargo, sus perseguidores pronto dieron con su escondite y hacia él fueron.
juega al escondite por entre el follaje del papelico, cómo corretea por la valija y se zambulle en la primera columna del pliego, y saca luego la cabeza dos varas más allá por entre la correspondencia, etc., y ahora, ¿quién es más Duende?
Aprovechó el caballero este momento de mareo y asombro, y saliendo instantáneamente de su escondite, con su fiel perro y su buena lanza, le quitó la vida, y le hubiese quitado ciento que hubiera tenido.
Una vez acomodado en su nuevo escondite, espero el tiempo suficiente para que las corzas estuvieran ya dentro del río, a fin de hacer el tiro más seguro.
Pronto el gran señor cayó víctima de sus asesinos y cuando estos se vieron vencedores, abandonaron el lugar llenos de alegría para ir a informarle a TEZOZOMOC de su triunfo, el cual había prometido enormes riquezas como premio a los que eso lograran. NEZAHUALCOYOTL lloraba en lo más alto del árbol que le había servido de escondite y decía: "¡Ay de mí!
Belén sigue en el suelo revolcándose. De pronto da un corcovo y queda rígida. El niño aceza, acurrucado en su escondite. El agua cae a torrentes y la noche se inicia.
Este tomó asilo en la celda de un fraile; y durante los catorce meses que duró su escondite pintó los catorce cuadros que embellecen los claustros agustinos.
44.- Son encubridores los que, conociendo la conducta delictuosa de los malhechores, les suministran, habitualmente, alojamiento, escondite, o lugar de reunión; o les proporcionan los medios para que se aprovechen de los efectos del delito cometido; o los favorecen, ocultando los instrumentos o pruebas materiales de la infracción, o inutilizando las señales o huellas del delito, para evitar su represión y los que, estando obligados por razón de su profesión, empleo, arte u oficio, a practicar el examen de las señales o huellas del delito, o el esclarecimiento del acto punible, oculten o alteren la verdad, con propósito de favorecer al delincuente.
El hombre algo conmovido al ver la desgracia de la niña, después de despedirse de ella se quedó parado a corta distancia de la casa, pudiendo ver lo que pasaba en su interior. Entonces salió el perro de su escondite y depositó el pan en la falda de Luisa, que le hizo mil caricias.
Porque si la escondemos con maña en un rincón de la casa de campo, como no estamos allí, los ladrones entrarán: no nos encontrarán para darnos tormento y confesemos el secreto del escondite; no van a derribar la casa..., y quedan burlados.