escondidos

escondidos

s. m. pl. Perú JUEGOS Juego del escondite.
Ejemplos ?
Venía, también, a trele los aguinaldos pa sus dos chinitos. Como soy tan reservada pa todas, pa todas mis cosas, los treigo muy escondidos.
Entre los muchos vicios de que abundaba Cayo César, era admirablemente notado en ser insigne en picar a todos con alguna nota, siendo él materia tan dispuesta para la risa; porque era tal su pálida fealdad, que daba indicios de locura, teniendo los torcidos ojos escondidos debajo de la arrugada frente, con grande deformidad de una cabeza calva destituida de cabellos, y una cerviz llena de cerdas, las piernas muy flacas, con mala hechura de pies; y con todas estas faltas sería proceder en infinito si quisiese contar las cosas en que fue desvergonzado para sus padres y abuelos y para todos estados; referiré sólo lo que fue causa de su muerte.
Sólo así encenderemos esas dos luminarias que regirán la vida de los nuevos hombres, pues, hundidos en la animalidad, los pocos sobrevivientes que pueblan la tierra, escondidos como sabandijas, como gusanos, como ajolotes, como culebras sin plumas, yacen abandonados a la esclavitud de las oscuridades.
Ni tampoco faltaron En el vicioso cesped escondidos Los lirios por el sol descoloridos, Los jacintos morados, Las anchas hacederas, Las pródigas junqueras, Y las altivas y sonantes cañas Rodeadas de mimbres y espadañas; Y aun al pie de una peña guarecidas (175) Del cierzo y de las ráfagas inquietas, Se levantaron de perfume henchidas Tempranas y odoríferas violetas.
Los que hicieren el oficio de adivinar, pronosticar, explicar sueños, encontrar tesoros escondidos, o curar mediante ciertos artificios, sin perjuicio del comiso de los instrumentos o artículos de que se valgan para tales artes; 22.
Con esto, y con que la noche también ayuda nos hizo, las seguí, y entré en su casa, de que estamos tan vecinos, que es esta que estás mirando, cuyo soberbio edificio avaramente publica los tesoros escondidos.
Estas amargas nuevas llegaron a los oídos de los padres de Leocadia, que para más gustosa ocasión los tenía doña Estefanía escondidos.
En el momento en que Constanza salió del bosquecillo, sin velo alguno que ocultase a los ojos de su amante los escondidos tesoros de su hermosura, sus compañeras comenzaron nuevamente a cantar estas palabras con una melodía dulcísima: CORO - Genios del aire, habitadores del luminoso éter, venid envueltos en un jirón de niebla plateada.
Jamás como el águila, caerán de lo alto sobre el enemigo: siempre escondidos en espeso matorral, esperan un pie desnudo para morderle, espían el sueño de la víctima para enredársele al cuello.
Los americanos que aún permanecen escondidos en la ciudad, el cónsul que se ha refugiado con su colega Inglés, se dirigen al puerto, bajo la protección de la policía.
l sol caía a plomo sobre la desierta carretera; lucía el cielo su más deslumbrante azul; la montaña, los tonos más brillantes y más rojizos de sus laderas, el verde más lozano de sus viñedos y el oscuro más intenso de sus retorcidos olivares; ora medio escondidos entre los repliegues del monte, ora sobre sus bien soleadas cumbres, destacábanse acá y acullá los blancos caseríos sombreados por copudos algarrobos...
El Caballero es, por lo demás, linda comedia; un carácter verdaderamente caballeresco, diestramente colocado en las situaciones más cómicas que podían prestar lucimiento a la idea del poeta, es su mérito principal; participa de todas las bellezas de que era capaz Moreto y de los defectos de su tiempo; no el gracioso de los más felices, sobre todo en las primeras escenas, y aun se nota en él alguna inconsecuencia de carácter, hija del descuido con que se escribían estos papeles, destinados desde luego a excitar la risa del vulgo y nada más, a pesar de la verosimilitud y de las conveniencias teatrales: hay escondidos...