escobén

escobén

s. m. NÁUTICA Agujero que hay a ambos lados de la pieza curva que forma la proa de una embarcación por los que pasan los cables o cadenas de amarre.
Traducciones

escobén

cubia
Ejemplos ?
El contrabando de haschich o mujeres se efectuaba de esta manera: "A medianoche, por el agujero de la cadena del ancla izquierda, se desprendía una escalerilla de cuerda y un hombre trepaba por la escalerilla, y en el escobén por donde salía la cadena del ancla arrojaba los paquetes de haschich.
"Las anclas entraron en el agua agitada; de pronto, un pescador que rondaba la nave con su botecilio exclamó: "-¡Una pierna sale por el escobén!..
Con el paso del tiempo el escobén se redujo a ser una simple abertura para dar paso al cable del ancla. Existen diferentes leyendas y diferencias notables en las representaciones del escobén en las monedas de las polis marineras.
En Atenas, el escobén del trirreme parece que estaba provisto en todo su perímetro de una protección metálica para evitar el desgaste producido por el roce del cable.
Según Heródoto «antiguamente todas las naves eran pintadas con minio». El escobén (ὸφθαλμός) era representado por un ojo con su pupila, párpados y ceja.
Esta explicación demasiado concisa ha inducido a error a los comentaristas, que han confundido el distintivo que porta el nombre de la embarcación con el escobén.
Con la mayoría de los barcos de vapor actuales dicha faena se reduce a cobrar cadena con el cabrestante hasta que la caña del ancla de brazos articulados penetra en el escobén, en donde se pasa la boza del disparador.
Después se seguía virando hasta que el arganeo del ancla llegaba al escobén (ancla a la pendura), posición en que se enganchaba el aparejo de gata, con el cual se llevaba el ancla hasta la serviola, desgranando para ello la cadena del cabrestante.
En la actualidad, con las anclas que tienen su puesto de mar en el mismo escobén y con los cabrestantes movidos a vapor, la faena se simplifica bastante, tanto más cuanto que la maniobra de anclas en muchos barcos no lleva ni estopores ni bitas, órganos juzgados hasta hace poco como imprescindibles.
Es el ojo del animal, tal y como aparece en las monedas antiguas de Samos. Es en la pintura donde se dio al escobén esta forma de ojo, que ha conservado en un gran número de monumentos.