escarnio


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escarnio

s. m. Burla humillante y dañina le sometieron a escarnio público. escarnecimiento

escarnio

 
m. Escarnecimiento.

escarnio

(es'kaɾnjo)
sustantivo masculino
burla cruel que se hace a una persona para humillarla No voy a tolerar su escarnio.
Sinónimos

escarnio

sustantivo masculino
befa*, burla*, mofa, ironía*, ludibrio. alabanza, aprecio.
El escarnio es propiamente la befa afrentosa.
Traducciones

escarnio

SM (= insulto) → jibe, taunt; (= burla) → ridicule
para mayor escarnioto add insult to injury
Ejemplos ?
No existía más que la dignidad ultrajada, la libertad perdida, la dilapidación entronizada, la esclavitud constituída, y las voces de ultratumba de nuestros mayores nos pedían estrecha cuenta de nuestro silencio, de nuestra conducta, de nuestra debilidad, de sus sufrimientos ante el escarnio y la befa y el absolutismo de los poderes públicos.
Susviela en ese escrito aspiraba a demostrar que el crimen de su patrocinado debía ser calificado de crimen político y en uno de los giros de su argumentación dijo así: “Recuérdese, en apoyo de lo que he expuesto, que días antes de la muerte del doctor Varela, hubo en el campo sitiador una pueblada de vascos y canarios que conducían entre la crápula y el escarnio un busto que representaba al desgraciado fundador del “Comercio del Plata” y cuya efigie acabaron por despedazar como por vía de ejemplo de lo que deseaban hacer con la persona misma de Varela” (PACIFICO RODRÍGUEZ VILLAR p.
Espera a que renazcan los senderos, no nubles tu imagen al espejo, subsiste como yo sobre el escarnio, aferrado a la promesa de una nueva primavera.
De esta constante doctrina podrían aprovecharse para tributar las más reverentes gracias a Dios, acudiendo verdaderamente y sin ficción al seguro de su santo nombre, con el fin de librarse por este medio de las perpetuas penas y tormentos del friego eterno, así como de su presente destrucción; porque, muchos de estos que veis que con, tanta libertad y desacato hacen escarnio de los siervos de Jesucristo no hubieran huido de su ruina y muerte si no fingiesen que eran católicos...
Y que aquella risa no fue burlarse de él, o escarnio, sino celebrar su interior alegría y contento, lo manifestó Sara en que apenas nació Isaac le puso aquel nombre, porque dijo: «Me ha hecho reír el Señor, y cualquiera que lo oyere se reirá y alegrará conmigo.» A muy poco tiempo echan de la casa a la esclava con su hijo, cuya acción significa, según el Apóstol, los dos testamentos: el Viejo y el Nuevo, donde Sara nos representa la figura de la Jerusalén celestial, esto es, de la Ciudad de Dios.
Habíamos pensado dar desde luego un análisis del Antony y entregarlo palpitante todavía a la risa y al escarnio de nuestros lectores, pero la disposición de nuestro ánimo, que no sabemos dominar, nos ha sugerido estas tristes reflexiones, que como preliminares queremos echarle por delante.
El vil Martán, al que la corte prima, sentado junto al rey está presente, y al lado la que en usos con él rima; de los que quiso el rey con faz rïente saber quién fuese aquel follón cobarde que a pesar de su escarnio hacía alarde; y tras tan ruin y mujeril batalla se les mostraba ahora audaz delante.
Se les hizo desfilar para escarnio público por las calles principales, arrebañados, bajo la custodia de unos veinticinco lanceros que iban azuzándolos con el silbido peculiar del arreador de haciendas y a veces hasta picaneaban a los remolones con el canto de la lanza.
Además, era hacer escarnio de los pobres, de los desheredados de la suerte, servir a una damisela de la aristocracia, aparte y para ella sola, tan magnífica ración.
Y rendidas las legiones, que al universo humillaron, encadenadas desfilan, vuelta su gloria en escarnio, ante turba que ha dos meses en el taller y el arado ni cargar una escopeta era posible a sus manos.
Si a Guatimozín, sucesor de Motezuma, se le trata como emperador y le ponen la corona, fue por irrisión y no por respeto; para que experimentase este escarnio antes que las torturas.
La policía que practica registros domiciliarios, buceando en el interior de las habitaciones, de vida íntima personal o familiar, destruye con escarnio y violencia imágenes, estampas, libros religiosos y cuanto con el culto se relaciona o lo recuerde.