escaparate


También se encuentra en: Sinónimos.

escaparate

(Del neerlandés ant. schaprade, armario < schapp, estante + reeden, preparar.)
1. s. m. COMERCIO Parte delantera de las tiendas, cerrada con cristales, donde se exponen las mercancías le gusta salir a mirar escaparates. aparador
2. Estantería con puertas de cristales. vitrina

escaparate

 
m. Especie de estante con vidrieras.
Hueco cerrado con cristales en la fachada de algunas tiendas para colocar en él muestras de los géneros.
fig. y fam.Apariencia ostentosa de una persona o cosa con el fin de que la contemplen.
(Amér.) Armario.

escaparate

(eskapa'ɾate)
sustantivo masculino
1. medio o cosa que sirve para promocionar algo El festival servirá de escaparate para el cine nacional.
2. espacio cerrado con cristales en la entrada de un establecimiento comercial Vi un vestido divino en un escaparate del centro.
Sinónimos

escaparate

sustantivo masculino

escaparate:

guardarropaarmario,
Traducciones

escaparate

shop window, showcase, showwindow, store window

escaparate

aparador

escaparate

vitrína, výloha

escaparate

montrofenestro

escaparate

vitrine

escaparate

vetrina

escaparate

butiksvindue

escaparate

Schaufenster

escaparate

näyteikkuna

escaparate

izlog

escaparate

ショーウィンドウ

escaparate

상점 진열장

escaparate

etalage

escaparate

butikkvindu

escaparate

витрина

escaparate

skyltfönster

escaparate

หน้าต่างตู้โชว์ของร้านค้า

escaparate

vitrin

escaparate

tủ kính bày hàng

escaparate

商店橱窗, 展示

escaparate

витрина

escaparate

展示

escaparate

SM
1. (de tienda) → window, shop window
ir de o mirar escaparatesto go window-shopping
2. [de promoción] → showcase
3. (LAm) (= armario) → wardrobe
4. (= pecho) → tits pl, bosom (hum), chest
Ejemplos ?
La gente, apelotonándose en el mismo sitio sin querer moverse de a11í, amenazaba a veces con romper el escaparate de la farmacia.
Ayúdame Dios mío; ayúdame a tener dinero; a tener dinero, dinero, dinero, dinero, dinero, dinero... Alguien, inesperadamente se detiene a contemplar algún escaparate luminoso e interrumpe el organizado desorden de la ciudad.
Los maestros jóvenes tienen la obligación de salvaguardar la grandeza del ser humano y para ello, han de contribuir con el propio ejemplo; cultivar su intelecto, desarrollar su capacidad al máximo y sobre todo, crear, porque el magisterio joven no sólo debe ser un muestrario de vigor, ni un escaparate de audacias y sonrisas, sino ha de obrar inmediatamente y demostrar que la única forma de lograr el bienestar común, no está en las promesas demagógicas ni en los insultos gratuitos o inútiles, ni en las imitaciones traidoras, sino en la acción, y ser maestro es nada menos que eso: Acción continua, hechos precisos, no sólo manoteos y palabras.
Desde que se acercaba la Navidad, los niños que transitaban por la populosa calle siempre querían detenerse ante el escaparate de Los Reyes Magos.
No vayas a mal parirte. Cierra el escaparate, deja la puerta encajá, pa que si pasa alguna de esas, sepa que velo... Y listo, en aeroplano, pa llegar más antes.
Cuando tenía dinero para ello tomaba una taza de café con un panecillo untado de manteca, y cuando no tenía, acostumbraba a irme a mirar el escaparate de una tienda donde vendían caza en Fleet Street, o llegaba al mercado de Coven Garden y me paraba a mirar las piñas.
Los compradores se apretaban en torno a las tiendas, señaladas con rótulos esculpidos y pintados, que recordaban por su pequeñez y su forma las tiendas morunas de Argel; sobre la mayor parte de los puestos, un enorme falo de barro coloreado y la inscripción hic habitat felicitas, daban testimonio de precauciones supersticiosas contra el mal de ojo; Octavien vio también una tienda de amuletos cuyo escaparate estaba lleno de cuernos, ramas de coral bifurcadas, y pequeños Príapos de oro, como todavía hoy se encuentran en Nápoles, para preservarse de la jettatura, pues según dicen una superstición dura más que una religión.
En 1968, puestos en el escaparate mundial por la olimpiada, nuestras realidades fueron exhibidas por las nuevas generaciones, inconformes ante los frutos de nuestro movimiento social y la persistencia lacerante de algunas de las lacras, que con más vehemencia ha combatido.
¿Es hoy acaso San Miguel, fiesta de los pañeros, ladrones y vacía–bolsillos...? Y aporreaba con el puño el escaparate; pero aquello no hizo más efecto que si hubiese majado agua en un mortero.
Pues tanto, tanto, no lo sufrió jamás un Seturas.» Y, sin otras explicaciones, largó una bofetada al más cercano, a quien metió de cabeza en el escaparate de una pastelería.
Todo le gustaba; mirábase al espejo, hacía jugar las manos, ensortijadas, a la luz que entraba por la ventana, la ventana indiscreta, reveladora. No me veía; yo era para ella el escaparate, lo menos que secundario, lo accesorio.
Positivamente, los Reyes miraban a los niños pegados al escaparate, y, al juego de las luces eléctricas, hasta dijérase que les sonreían.