escalera de caracol

Traducciones

escalera de caracol

scala a chiocciola
Ejemplos ?
Sólo divisó, junto a un ángulo de aquel cuadrado recinto, un pequeño arco ojival, y bajo el arco, las primeras gradas de una angostísima escalera de caracol.
Detrás de uno de éstos descubrió nuestra heroína una primorosa puertecilla secreta de sándalo con embutidos de nácar. La empujó suavemente, y, cediendo la puerta, se encontró en una escalera de caracol, de mármol blanco.
No sé cómo explicar el efecto que me hizo esta música en aquella ocasión; lo que puedo decir es que cuando nos decidimos a acostarnos y el ventero tomó la luz para acompañarme al tabuco donde me habían preparado la cama, mientras mi compañero subía por una escalera de caracol en busca de la suya, el recuerdo del último acto del Rigoletto estaba tan fijo en mi imaginación que no pude oír sin un estremecimiento involuntario la voz gruesa y estentórea del ventero que me dijo al despedirme: - Buenas noches.
La subida fue muy trabajosa; la capa de polvo era aquí más espesa, y las arañas habían tejido redes aún más tupidas, en este angosto lugar. Se trataba de una escalera de caracol con unos escalones de madera altos y estrechos.
Los vientos se echan sobre la torre, como para derribar a la que los desafía, y huyen por el espacio azul, vencidos y despedazados.-Allá abajo la gente entra, como las abejas en el colmenar: por los pies de la torre suben y bajan, por la escalera de caracol, por los ascensores inclinados, dos mil visitantes a la vez; los hombres, como gusanos, hormiguean entre las mallas de hierro; el cielo se ve por entre el tejido como en grandes triángulos azules de cabeza cortada, de picos agudos.
Una piedra fatal se levantaba artísticamente al pie del altar del pequeño templo cristiano que se encontraba en la galería; había allí una escalera de caracol, muy angosta y empinada, que descendía por trescientos peldaños a las entrañas de la Tierra hasta llegar a un calabozo abovedado, cerrado con tres puertas de hierro, y donde se hallaba todo lo que el arte más cruel y la más refinada barbarie pueden inventar de más atroz, tanto para asustar a los sentidos como para infligir horrores.
A través de algunos vidrios veíanse las paredes iluminadas, otras estaban oscuras y no sé de dónde partía bulla de mujeres, risas reprimidas, y ruidos de cacerolas. Subíamos por una escalera de caracol.
Se levanta a la mañana siguiente, la cámara toma una espaciosa recámara, toma a Bit, la esposa de Manuel, dormida sobre su costado izquierdo, se pone su dispositivo auricular, prepara un desayuno ligero, baja a la cochera por una escalera de caracol de moderno diseño, sube a su auto, y sale con rumbo a su oficina, se ve a su esposa observándolo desde la ventana.
No obstante, ya había sorprendido algunas bastantes sospechosas, cuando el murmullo de las voces comenzó a sonar más lejano apagándose por último Así que el murmullo se apagó del todo, hubo un momento de silencio, transcurrido el cual comencé a oír el crujido de la escalera de caracol que gemía con un ruido imperceptible como si subiesen cautelosamente por ella; después percibí con mucha claridad ruido de pasos sobre el techo que se estremecía de cuando en cuando.
Vengan por aquí, por favor —nos guió por un pasillo, abrió una puerta con barrotes, bajó una escalera de caracol, y nos introdujo en una galería encalada con una hilera de puertas a cada lado.
En el acto se dio cuenta de dónde estaba. Se arrojó por la angosta escalera de caracol, chocando y tropezando a cada paso. Fue como una pesadilla: huyó a través de la nave invadida de inmensas telarañas, flanqueada de altísimos arcos que se perdían en las sombras del techo.
Por encima de la puerta, donde estaría el órgano, se mantiene una galena para los hombres, con una escalera de caracol que resuena bajo los zuecos.