escéptico


También se encuentra en: Sinónimos.

escéptico, a

(Del gr. skeptikos, que observa sin afirmar.)
1. adj./ s. Que no cree o le cuesta creer en una cosa es escéptico en la cuestión. descreído
2. adj. FILOSOFÍA Que está relacionado con el escepticismo.
3. adj./ s. FILOSOFÍA Que profesa el escepticismo.

escéptico, -ca

 
adj.-s. Que profesa el escepticismo.
fig.Que no cree en determinadas cosas.

escéptico, -ca

(es'θeptiko, ka)
abreviación
1. persona que duda de la verdad de las creencias normalmente aceptadas un periodista escéptico
2. que es propio o característico de este tipo de personas una sonrisa escéptica
3. filosofía del escepticismo o relacionado con esta doctrina filosófica un profesor escéptico
Sinónimos

escéptico

, escéptica
Traducciones

escéptico

skeptisch

escéptico

sceptique

escéptico

scettico

escéptico

مُرْتاب

escéptico

skeptický

escéptico

skeptisk

escéptico

epäilevä

escéptico

skeptičan

escéptico

疑い深い

escéptico

회의적인

escéptico

sceptisch

escéptico

skeptisk

escéptico

sceptyczny

escéptico

cético, descrente

escéptico

skeptisk

escéptico

น่าสงสัย

escéptico

kuşkulu

escéptico

đa nghi

escéptico

怀疑的

escéptico

/a
A. ADJsceptical, skeptical (EEUU)
B. SM/Fsceptic, skeptic (EEUU)
Ejemplos ?
Los periódicos han expuesto los detalles más palpables desde un punto de vista escéptico, dejando que otros reconstruyan la escena, tal como Robert Blake la vio, o creyó verla, o pretendió haberla visto.
Escéptica digo, pero tomando la voz escepticismo en su sentido etimológico y filosófico, porque escéptico no quiere decir el que duda, sino el que investiga o rebusca, por oposición al que afirma y cree haber hallado.
Por eso es polaco con Sartorius, de orden con González Bravo, escéptico con Posada Herrera y librepensador con los revolucionarios; como hubiera sido familiar del Santo Oficio en tiempos de Felipe II.
Veremos si después los que hoy tan livianamente lanzan sus dardos envenenados contra nosotros escriben contra Masferrer, contra Ventura, contra Laurent, contra Chaviano, contra Tabernilla y contra Batista (EXCLAMACIONES DE: “¡Fuera!), cuando vengan aquí encabezando expediciones de la United Fruit y comparsa y encuentren un pueblo débil, un pueblo escéptico a quien le hayan matado la fe, lo hayan dividido, lo hayan confundido y, en consecuencia, esos señores vuelvan a reinar aquí en nuestra patria (EXCLAMACIONES DE: “¡Nunca!”).
Aquel mecanismo estaba hecho de madera, poleas, cuerdas y engranajes, mientras que don Juan poseía uno particular al hombre, llamado corazón. Para no arriesgarse a perder el misterioso licor, el escéptico don Juan volvió a colocarlo en el cajón de la mesita gótica.
Esta era la pena, este el tormento del señor Arial. Es claro que gritase lo que gritase el materialista-escéptico, el que ponía a Dios en tela de juicio, D.
Era yo entonces bastante joven, pero no tanto que no hubiese pasado ya de los veintiocho años y probado en diversos lances sentimientos muy varios, y goces y penas, con todos los accidentes que suelen acompañar a la pasión amorosa; hasta me creía ya un poco hastiado, y a ratos me las echaba de escéptico.
Pocas son las cosas de vivos matices y aromas delicados que se pueden encontrar en el búcaro que forman sus composiciones, porque no se cuidaba de la forma ni le entristecía que le motejaran por escéptico.
Dijo lo que sentía, herido por el mundo, desdeñado por la sociedad, minado por el hastío; el que lea sus composiciones, tiene que recordar, al juzgarlas, que son amargas y amarillentas, porque así ha hecho la Naturaleza a las flores que crecen en los cementerios y en las ruinas. Duerma en paz el poeta escéptico y adolorido!
y conocía además el gran mundo de las concupiscencias intelectuales, las grandes farsas de la pseudofilosofía, de la ciencia preocupada por unos cuantos postulados ilegítimos, y soberbia en sus deleznables conclusiones. Pero estaba lejos de ser un escéptico, ni de la vida, ni de la ciencia.
Acaso de los demás, acaso de sí mismo. Este asno debe ser un escéptico. Con el mirar bajo, el cuello caído y los pisares lentos; va por la carretera llevando su carga infantil, que le transforma en nido ambulante.
Sería no conocerle pensar que él había de ser hipócrita, escéptico: no; se aplicó de buena fe a las prácticas religiosas, y si, modestamente, al sentir el dolor de sus pecados, se contentó con el de atrición, fue porque comprendió con su gran golpe de vista, que no estaba la Magdalena para tafetanes y que a D.