esbirro

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esbirro

(Del ital. sbirro.)
1. s. m. Individuo que sirve a quien le paga para cumplir cualquier orden de su superior o para protegerlo. sicario
2. Alguacil, oficial inferior de justicia.

esbirro

 
m. desp.Alguacil (oficial).
El que tiene por oficio prender a las personas o ejecutar personalmente órdenes de las autoridades (policías, guardias, verdugos, etc.).
Persona que sirve a quien le paga para ejercer violencias o desafueros.
Sinónimos

esbirro

sustantivo masculino
(desp.) (antiguo oficial de justicia) alguacil.

esbirro:

alguacilsecuaz, sicario, corchete,
Traducciones

esbirro

handlanger

esbirro

håndlanger

esbirro

SM
1. (= ayudante) → henchman, minion; (= sicario) → killer
2. (Caribe) (= soplón) → grass, fink (EEUU) , informer
3. (Hist) (= alguacil) → bailiff, constable
Ejemplos ?
---- ---- Yucatán marcha; es inútil ya la presión de las tropas federales y de los esbirros del gobernador Muñoz Arístegui, para detener las manifestaciones del descontento.
Llegado el día fatal, una cohorte de esbirros apareció en la puerta de mi calabozo, presidida por un hombre vestido de rojo, macilento siniestro, que adelantándose con solemne ademán cogió mis manos y las ató a la espalda con fuertes ligaduras.
La sociedad nueva que estamos creando no producirá ni chivatos ni esbirros, porque los hombres crecerán, los hombres vivirán y los hombres se educarán en una mentalidad enteramente nueva.
Presentose éste en la casa, con gran cortejo de esbirros, e impuesta la madre de lo que solicitaban, se volvió a doña Elvira y la dijo: -Niña, ponte el manto y sigue a estos señores; que si inocente estás, Dios te prestará su amparo.
Como el hombre es en gran parte producto del medio ambiente donde vive, en el futuro ni habrá dictaduras, ni habrá esbirros, ni habrá chivatos, porque la tarea de la Revolución es precisamente reformar ese medio ambiente y poner fin no a la dictadura, sino a las causas que originaron la dictadura; no solo a los esbirros, sino a las causas que originaron a los esbirros; no a los chivatos solamente, sino a las causas que hicieron posible el chivato, que es un ser despreciable que va a desaparecer también de aquí.
Después de haberla tenido prisionera durante algunos días, ordeno que la llevasen a la cumbre de una elevada montaña, a donde fue el mismo así que los esbirros hubieron ejecutado sus órdenes.
Todo un pueblo que creía haberse dado un impulso acelerado por medio de una revolución, se encuentra de pronto retrotraído a una época fenecida, y para que no pueda haber engaño sobre la recaída, hacen aparecer las viejas fechas, el viejo calendario, los viejos nombres, los viejos edictos (entregados ya, desde hace largo tiempo, a la erudición de los anticuarios) y los viejos esbirros, que parecían haberse podrido desde hace mucho tiempo.
Alarmóse un tanto el gobierno, tan paternal como previsor, del Restaurador, creyendo aquellos tumultos de origen revolucionario y atribuyéndolos a los mismos salvajes unitarios, cuyas impiedades, según los predicadores federales, habían traído sobre el país la inundación de la cólera divina; tomó activas providencias, desparramó sus esbirros por la población, y por último, bien informado, promulgó un decreto tranquilizador de las conciencias y de los estómagos, encabezado por un considerando muy sabio y piadoso para que a todo trance y arremetiendo por agua y todo, se trajese ganado a los corrales.
Nuestro batallar es épico; tenemos por armas nuestras cadenas, que romperemos en la frente de los déspotas; no nos cubriremos los pechos: desnudos como están los ofreceremos al golpe de los esbirros.
Refiere disolución de manifestaciones pacíficas a caballazos, encarcelamientos en masa, asesinatos de hombres indefensos y mujeres inermes, niños errando por los bosques, llenos de hambre y de terror; casas abandonadas, frías, desiertas, porque en ellas ha penetrado la terrible escoba del terror oficial; bandas rurales entrando a los pueblos sorprendidos al galope de sus caballos disparando sus armas sobre el tendero que se hallaba tranquilamente a la puerta de su tienda, sobre la pobre fondista que aguardaba parroquianos, sobre todo el que no tuvo tiempo de ocultarse al escuchar el tropel de los asesinos; cuerpos desfigurados a machetazos y abandonados en las alcobas asaltadas a media noche por los esbirros...
La pésima alimentación del presidio se les da a menos de media ración; muchos están pereciendo de inanición y es tal su debilidad que los esbirros tienen que levantarlos de los brazos y llevarlos en vilo cuando quieren que comparezcan a declarar.
Porque, además, había que poner fin definitivamente en nuestra patria con un escarmiento ejemplar, había que arrancar de raíz el criminal, el delincuente y el esbirro; había que arrancarlos de raíz en nuestra patria, porque sencillamente existía esbirro porque nunca le había pasado nada al esbirro; pero como ahora no va a quedar esbirro con cabeza, se van a acabar los esbirros (APLAUSOS).