esbelto

(redireccionado de esbeltas)
También se encuentra en: Sinónimos.

esbelto, a

(Del ital. svelto.)
1. adj. Se refiere a la persona que tiene una figura alta y delgada es guapa y esbelta como las modelos. gallardo
2. BOTÁNICA Se aplica a las plantas delgadas que tienen un órgano largo y erguido.

esbelto, -ta

 
adj. Gallardo, gentil y de formas graciosas y elegantes.

esbelto, -ta

(es'βelto, -ta)
abreviación
desgarbado de figura bien proporcionada y elegante una muchacha esbelta
Sinónimos

esbelto

, esbelta
adjetivo
gallardo, airoso, elegante.
Esbelto se refiere a la belleza de la forma proporcionada entre la altura y el grosor. Gallardo, airoso y elegante pueden referirse a la forma, al adorno y a los movimientos.
Traducciones

esbelto

svelte

esbelto

štíhlý

esbelto

slank

esbelto

schlank

esbelto

hoikka

esbelto

tanak

esbelto

ほっそりした

esbelto

날씬한

esbelto

slank

esbelto

slank

esbelto

szczupły

esbelto

esbelto

esbelto

slank

esbelto

ผอมเพรียว

esbelto

tığ gibi

esbelto

mảnh mai

esbelto

苗条的

esbelto

ADJ (= delgado) → slim, slender; (= grácil) → graceful
Ejemplos ?
Vagabundear laberintos de la vida, recintos de la muerte, Contemplar los jardines de siluetas esbeltas y configuraciones armónicas y húmedas de tanta fuente.
Ya el himeneo y las privaciones han roto la venda que ofuscaba la vista de los infelices: aquella amabilidad de Elena es coquetería a los ojos de su esposo; su noble orgullo, insufrible altanería; su garrulidad divertida y graciosa, locuacidad insolente y cáustica; sus ojos brillantes se han marchitado, sus encantos están ajados, su talle perdió sus esbeltas formas, y ahora conoce que sus pies son grandes y sus manos feas; ninguna amabilidad, pues, para ella, ninguna consideración.
Desde la cercana iglesia le llegaban sones de órgano, tan familiares como si fueran los de la iglesia de Kjöge, y el mozo entró en la vasta catedral. El sol, a través de los cristales policromados, brillaba por entre las altas y esbeltas columnas.
Para los pequeñuelos había vida en aquel bastón; no bien se hubieron montado en él, el reluciente pomo se convirtió en una magnífica cabeza de caballo, con larga y negra melena ondulante, y de la caña salieron cuatro patas esbeltas y vigorosas; el animal era robusto y valiente.
También el sol acariciaba, como en otro tiempo, las esbeltas columnas del Patio de los Leones, y no se desdeñaba de penetrar riente y cariñoso por las caladas galerías...
Allí no tendrás jazmines, Ni juncos, ni esbeltas cañas, Ni amapolas, Ni vendrán los colorines A tus márgenes extrañas, Siempre solas; Mas yendo y viniendo días, Tú a merced de una fortuna Siempre igual, Tendrás suelo y ondas frías, Bien sea arroyo o laguna Tu cristal.
Era un animal hermosísimo, tenía esbeltas patas, ojos inteligentes y una crin que le colgaba como un velo de seda a uno y otro lado del cuello.
Dibujó una pagoda china, con campanillas en cada uno de sus dieciséis pisos, y dos templos griegos con esbeltas columnas de mármol y grandes escalinatas alrededor.
Tenía alta talla, y era de fuerte y nerviosa musculatura, sus formas esbeltas: y aunque de color cobrizo como lo son todos los indios, no tenía aplastada la nariz; sus ojos eran chispeantes, y en todo su continente se conocía era dominado por pasiones fuertes y tiernas a la vez.
Sus ojos azul marino, cándidos, expresaban a veces una especie de infantil asombro; pero sus manos eran fuertes y huesudas cual las de un muchacho, y sus esbeltas y robustas formas denotaban el cultivo de la energía física y la excelente asimilación de las amplias lonjas de buey asado.
Sus rayos doraban el aire, reverberando en las pintorescas fachadas, en los muros, en las esbeltas torres y en las graciosas cúpulas y gigantescos cimborrios de casas, alcázares y templos.
III Los genios que cruzan en numerosas caravanas sobre dromedarios de zafiro y entre nubes de ópalo; las schiwas de ojos verdes como las olas del mar, cabellos de ébano y cinturas esbeltas como los juncos de los lagos; los cantares de los espíritus invisibles que refrescan con sus alas los cansados párpados de los justos, no pasan con una tromba de luz y de colores en el sueño del criminal.