Ejemplos ?
Acrocanthosaurus fue el mayor depredador de su zona, y es de esperar que necesitara un gran territorio y que estos incluyan distintos terrenos de caza.
Hemos tenido ya varios encuentros: se tuvieron los encuentros en San Miguel, hemos tenido dos reuniones en San Andrés Larráinzar; es de esperar que hoy se empiece el tercero de esos encuentros, y toda esta panorámica de pasos que se han dado, para mí realmente son muy satisfactorios.
Precisamente hoy, en el foro de Estocolmo se ha alcanzado un importante consenso que, sin duda, res- tablece la seguridad europea y la armonía de las relaciones internacionales en un amplio marco geográfico. Es de esperar que este éxito incida positivamente sobre la nueva fase de la Conferencia que próximamente se abrirá en Viena.
Allí en pasmosa abundancia, crecían las sandías, robustas, enormes, cuyo solo aspecto apartaba la idea de la caladura previsora; la sandía ajena, vedada, de carne roja como el lacre, el cucurbita citrullus famoso, cuya reputación ha persistido en el tiempo y el espacio; allí doraba el sol esos melones de origen exótico, redondos, incitantes en su forma ingénita de tajadas, los melones exquisitos, de suave pasta perfumada y de exterior caprichoso, grabado como un papiro egipcio. No tenían rivales en la comarca, y es de esperar que nuestra autoridad sea reconocida en esa materia.
Este proceder mejor que ningún otro, descubre el carácter de nuestros enemigos, horroriza a todo el mundo, y merecerá el primer lugar en la historia de las atrocidades de los tiranos americanos. Es de esperar que los demás procedimientos corresponderán a estos principios y que una multitud de individuos y propiedades chilenas que bajo el seguro de la amistad se hallan en las provincias que manda el virrey de Lima, sean apresadas y confiscadas.
Asimismo, es de esperar que al término de este nuevo mandato, estén iniciados todos los subprogramas previstos para la fase de incorporación inicial y garantizados los aspectos de la fase de incorporación definitiva.
En esta sala modesta, cual conviene a una institución que comienza, se encierran ya muchos libros, reunidos a costa de esfuerzos y erogaciones: algunas personas, recomendables por su saber, se han comprometido a comunicar sus conocimientos como en una conversación amistosa, y es de esperar, que todos los llamados a un fin tan laudable se empeñen en mostrarse dignos de la elección que en ellos ha recaído.
Después de todo, él debe pensar que su parte más importante -la de, en su oportunidad, apoyar tu candidatura- ya la cumplió, y que con ese impulso inicial la tarea por cumplir es esencialmente tuya. Es de esperar que se esté dando una influencia muy tenaz para desacreditar el valor de tus capacidades y de tu lealtad.
No es de esperar que personas que hace ya muchos años tomaron la decisión de ponerse en el camino de la ilegalidad, de la insurrección, pues, súbitamente regresen a los cauces institucionales; tendrá que ser una labor de convencimiento, tendrá que ser una labor de negocia- ción, y sobre todo, mostrarles que esa forma de luchar por algo, pues no tiene sentido en un país como México.
Consulta de…», y se la indiqué a mi acompañante, comentando: «Es de esperar que, por lo menos, no sea médico de niños.» Mi amigo me iba exponiendo mientras tanto sus opiniones sobre la significación biológica de la simetría bilateral y comenzó una de sus frases con las palabras: «Si tuviéramos un ojo en mitad de la frente, como el cíclope (Kylop)…» Estas palabras conducen a la frase del profesor M., en el sueño preliminar: «Mi hijo, el miope (Myop)…», y con ella, a la fuente principal de la palabra Geseres.
No es de esperar, para honra de la especie humana, que la nación que tuvo la libertad por cuna, y recibió durante tres siglos la mejor sangre de hombres libres, emplee el poder amasado de este modo para privar de su libertad a un vecino menos afortunado.
Felizmente el mundo es grande, mucho más grande que yo, y es de esperar por mi fortuna que sea todavía más grande que mi pasión de amovilidad.