erudito

(redireccionado de erudita)
También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con erudita: eruditos

erudito, a

(Del lat. eruditus < erudire, enseñar.)
1. adj./ s. Que tiene o manifiesta erudición utiliza un lenguaje demasiado erudito.
2. erudito a la violeta coloquial Se aplica a la persona cuya erudición es superficial en el café había una tertulia de eruditos a la violeta.

erudito, -ta

 
adj.-s. Que tiene erudición.

erudito, -ta

(eɾu'ðito, -ta)
abreviación
1. inculto que tiene amplios y sólidos conocimientos un clérigo erudito
2. relativo a la erudición conversación erudita

erudito, -ta


sustantivo masculino-femenino
persona de amplios y sólidos conocimientos en una o muchas áreas un erudito de la filosofía antigua
Sinónimos

erudito

, erudita
adjetivo y sustantivo
Traducciones

erudito

érudit

erudito

erudito

erudito

Gelehrter

erudito

باحث

erudito

uczony

erudito

Учен

erudito

学者

erudito

學者

erudito

Učenec

erudito

学者

erudito

학자

erudito

/a
A. ADJlearned, scholarly, erudite (frm)
B. SM/Fscholar, learned person
los eruditos en esta materiathose who are expert in this subject, those who really know about this subject
un erudito a la violeta (pey) → a pseudo-intellectual
Ejemplos ?
Según el De administrando imperio, obra erudita del emperador bizantino del siglo X Constantino VII, las tierras pobladas por serbios quedaban en el noroeste de Kosovo y la región era búlgara.
El escritor británico Charles Kingsley realizó en 1853 una pintoresca novela de ficción titulada Hypatia, or New Foes with an Old Face, que retrató a la erudita, en realidad casi anciana al morir, como una joven «heroína desvalida, pretenciosa y erótica», que encarnaba «el espíritu de Platón y el cuerpo de Afrodita».
e Administrando Imperio (Sobre la administración del Imperio) es el título común usado para referirse a la obra erudita del emperador bizantino Constantino VII escrita hacia 950.
Paralelamente a este vacío de literatura erudita, pervive la lírica popular en forma de cantigas de cuna, de ciego, carnavales, adivinanzas, leyendas, romances, cuentos, etc.
En la etapa conocida como Renacimiento carolingio, la obra de Prisciano cobró cada vez más importancia, hasta que se convirtió en la base erudita para la enseñanza de la gramática.
Es común en Uribe que sus poemas comiencen con unos versos citados de otros autores o pensadores (los más comunes: Cervantes, Pascal, Stendhal y Petronio). Tiene que ver, quizás, con su vida recluida y erudita.
El tiempo luchó contra el tradicional respeto hacia la institución erudita, como se rebela generalmente contra cualquier respeto o veneración.
El alumno tendrá contacto con ella para introducirse en el mundo de lo estético, y a la vez, el maestro explicará brevemente, con la intervención comentadora de los alumnos, en transacciones conversacionales, sin hacer lección erudita, la obra leída por el adolescente.
Si siquiera hubieran puesto algún cuadro que representase la mesa opípara de un Elio-Gábalo1, con su nombre como para presidir al buen gusto, al lujo y profusión de la comida, convengo en que no era salirse de camino; y confieso, que cuando vi todo aquel aparato histórico sospeché que me iban a dar una comida muy erudita y llena de alusiones históricas y rasgos filosóficos; pero nada de eso: me la dieron tan prosaica y vulgar como en las demás fondas.
Así, en último caso, si no se convence al estudiante de ciertos datos del arte de la palabra, se olvidará de la información literaria, visión erudita, mas no de la literatura, pues un acercamiento tal, le hará conservar el misterioso encanto de la intimidad con el texto que le habla tan significativamente.
Algunos comienzan como si esperasen descubrir aquí algo nuevo, siendo así que la filosofía no puede ni ha de poder nada más que transformar en ciencia las experiencias artísticas dadas y los conceptos artísticos existentes, elevar el modo de ver artístico y ensancharlo con ayuda de una historia del arte profundamente erudita, y engendrar también sobre estos objetos aquella disposición lógica que reúne absoluta liberalidad y absoluta rigurosidad.
Ante ello, y heredado acaso de la angustia educativa de, nuestro famoso Pensador Mexicano, a quien le preocupaba el destino de un pueblo que pronto iba a ser libre, y que rugía de impuesta ignorancia, no podemos seguir entendiendo la educación como simples buenas costumbres nada más y menos como hábitos refinados y otras modosidades ni como formación erudita en los esquemas inútiles de una aparente información tan desarticulada, aunque se hable de articulación, que semeja ocurrencias falsamente funcionales de prácticas falsarias, pues algunas de las propuestas nunca las harán los educandos en la vida real.