erre


También se encuentra en: Sinónimos.

erre

1. s. f. Denominación de la letra r en su sonido fuerte.
2. erre que erre loc. adv. coloquial Con insistencia y terquedad y él, erre que erre que la culpa había sido mía.

erre

 
f. Nombre de la letra r en su sonido múltiple: como en ramo, enredo, parra.

erre

('ere)
sustantivo femenino
nombre de la letra "r" en su sonido doble
de manera muy insistente Seguía erre que erre con sus ideas fantásticas.
Traducciones

erre

erre

erre

erre

erre

erre

erre

erre

erre

erre

erre

SF(name of the letter) R
erre que errestubbornly, pigheadedly
y él, erre que erre, seguía negándolohe stubbornly went on denying it
Ejemplos ?
Nuestro hacendado, que disfrutaba de gran predicamento en el ánimo del virrey y que aindamáis era pariente por afinidad del secretario Bravo, se encontró amparado por éstos, que recurrieron a cuantos medios hallaron a sus alcances para que menguase en algo el rigor de la excomunión. El virrey fue varias veces a visitar al arzobispo con tal objeto; pero éste se mantuvo erre que erre.
La virtud de doña Marcela es más firme que una roca, aunque para mi amor más que roca es lata. Erre que erre está ella siempre, volviendo por su honor, también como las damas calderonianas, por donde me temo que voy a sufrir constantemente el suplicio de Tántalo, o voy a tener que hacer la barbaridad o digamos la plancha de acudir al cura.
Notaréis que a veces, cuando voy a pronunciar tal o cual palabra, el ojo izquierdo se me mete por equivocación debajo de la nariz. Es una curiosa discordancia. El sonido de la erre me hace vibrar las uñas. ¿Sabéis por qué chillan tanto mis zapatos?
¿Qué es pe á pa, licenciado? Y para enmendarlo, dice que que se está erre que erre todo el día. ¿qué será no dar a uno una sed de agua?
Los amigos del difunto Mancio Sierra se interesaron por el hijo, y llegó la hora fatal y nada alcanzaban los empeños, porque don Cosme seguía erre que erre en llevar adelante el feroz y cobarde castigo.
Aquella mañana el señor obispo Pamplona se quedó sin celebrar. Y pasaron dos semanas, y el lego erre que erre y la misa sin decirse.
¡Y vestir unas ropas hechas a estilo del siglo pasado, cuando hasta el tabernero (o el que despacha vinos) viste a la moderna, y después de todo esto erre y más erre con tenerse en las suyas, y andar por la calle como cualquiera.
Precisamente no había entonces limeña que no usara faldellín con aro, lo que era una especie de guarda infante más exagerado que el de las españolas; y en materia de escotes, por mucho que los frailes sermonearan contra ellos, mis paisanitas erre que erre.
Ha corrido justamente la voz que en remate público, venderá el gobierno, al mejor postor, y pagaderos con facilidades, esos mismos campos; y en los ranchos, en los toldos, en las carretas, en las cuevas, se han reunido hombres de cara afeitada, con el pito de barro en la boca, de alpargatas y de boina, como vascos que son, y también de chiripá, como buenos gauchos que podrían ser; y se han oído conversaciones animadas, en las cuales han resonado las A, como clarín, roncado las Un, como tambor, en medio del gargareo de los erri, erre, erren, erra, arruá, y la palabra pesos mil veces repetida.
No iban a bailes, ni a visitas, ni a procesiones, ni al teatro, porque no podían presentarse con medias zurcidas o con las de acuchillados de pajarito. Empeños van y empeños vienen, y su excelencia cada día más erre que erre.
Escribió, y le devolvieron la carta sin abrirla; mandó parlamentarios, y se rechazaron las embajadas. Siempre la niña erre que erre en no corresponder ni al saludo del excomulgado.
Lo menos que contra él dijeron fue que se había dejado untar la mano por Carbajal, y presentaron al marqués de Salinas un recurso manufacturado por un jurisperito de nota, con profusión de latinajos y pobreza de razones. Pero el Cabildo erre que erre, inflexible, y la barraca se estableció en la plaza.