Ejemplos ?
Cuán cansados aquellos mulos y otros jacones flacos; cerca de los pesebres, cabizbajos, royendo granzones de paja, los pescuezos desollados y llenos de llagas podridas, las narices abiertas, que de cansados no podían tomar huelgo; los pechos de muermo tosiendo y de los antepechos que les ponían para moler, todos pelados y llagados, que casi les parecían los huesos; las uñas de pies y manos alzadas hacia arriba de no errarse, y mancos de andar alrededor; todo el pellejo sarnoso de magrez y flaqueza.