ermitaño


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con ermitaño: eremitas

ermitaño, a

1. s. Persona que vive en la ermita y cuida de ella el ermitaño nos enseñó su morada. eremita
2. s. m. RELIGIÓN Asceta que vive en soledad siempre fue muy independiente y ahora es feliz en su vida de ermitaño.
3. ZOOLOGÍA Crustáceo pagúrido que protege su abdomen alojándose en la concha vacía de algún molusco.
NOTA: Nombre científico: (Eupagurus.)

ermitaño, -ña

 
m. f. Persona que vive en la ermita y cuida de ella.
m. Asceta que vive en soledad.
zool. Crustáceo decápodo (gén. Eupagurus) que, para proteger su abdomen, se aloja en la concha vacía de algún molusco.

ermitaño, –ña

(eɾmi'taɲo, -ɲa)
sustantivo masculino-femenino
1. religión persona religiosa que habita en soledad para dedicarse a la contemplación Visitamos al ermitaño para oír sus enseñanzas.
2. persona que gusta de vivir en soledad Su tío es un ermitaño, no sale de su casa.
Sinónimos

ermitaño

sustantivo masculino
(crustáceo) paguro, solitario.

ermitaño

, ermitaña
sustantivo
eremita, anacoreta*.
Eremita y anacoreta designan al asceta que vive en soledad, y especialmente a los primeros ascetas cristianos que se retiraban al yermo. Por ermitaño suele entenderse hoy el que vive en una ermita y cuida de ella.
Traducciones

ermitaño

زاهد

ermitaño

ermità

ermitaño

Einsiedler, Eremit

ermitaño

hermit

ermitaño

eremiit

ermitaño

ermite

ermitaño

anachoreta

ermitaño

heremiet

ermitaño

eremita

ermitaño

отшелник

ermitaño

Eneboer

ermitaño

隠者

ermitaño

/a SM/F
1. (= persona) → hermit
2. (Zool) → hermit crab
Ejemplos ?
Este venerable ermitaño...
Pasad a la capilla y arrodillaos ante la cruz. Me cuidaré de vuestra hambre, pero sólo podréis hacer una comida frugal, la que corresponde a un ermitaño.
También disponía de una media botella de vino. El ermitaño me dijo que él no bebía nunca, pero que la guardaba para el sacrificio de la misa.
Me dirigí a su domicilio con casi la certidumbre que aquel señor me daría la dirección de un anónimo suyo, habitante de un barrio apartado, refugiado en una choza humilde de ermitaño, envuelto en una túnica larga, acariciando una barba blanca y venerable.
Como había tardado más de dos horas en llegar a la Venta, después de hacer dos leguas más, tuve que pensar en buscar una posada, pero, al no encontrar ninguna, decidí continuar mi camino. Por fin vi a lo lejos una capilla gótica y una cabaña que parecía ser la vivienda de un ermitaño.
Unos aseguraban que había perecido en el mar; otros, que lo habían puesto en galeras; otros, que se había brincado del barco, y que nadando, nadando, como perro terranova, había alcanzado a una orilla y que allí vivía en una caverna como si fuera un ermitaño.
Por otra parte, dejaba tras sí toda una vida simple: sus días luminosos, sus trabajos alegres en la alegría del peonaje, sus noches de buen sueño en aquella cama dura pero cariñosa. Noches de ermitaño, bañadas de soledad inmensa.
Ubaldo, por el canto nocturno del ermitaño en el primer encuentro, supo que éste quería sinceramente expiar graves pecados, pero le pareció que su espíritu luchaba en vano contra el enemigo, pues en su conducta no existía la alegre confianza de un alma verdaderamente sumisa a la voluntad de Dios, y, con frecuencia, cuando conversaban sentados uno junto al otro, irrumpía una contenida ansiedad terrenal con una fuerza terrible en los extraviados y llameantes ojos de aquel hombre, transformando su fisonomía y dándole un cierto aire salvaje.
Entré en la capilla y me puse a rezar de verdad, pues era creyente y hasta ignoraba que hubiese incrédulos. El ermitaño vino a buscarme al cabo de un cuarto de hora y me condujo a la cabaña, donde me había preparado una modesta comida.
LOVE SERIAL 7 Y ÚLTIMO Dependiendo de los tamaños y gigasex ( Registro en trámite.) dura el amor. ERMITAÑO Llegó a robar tanto dinero que se escondió para que nadie lo supiera.
En la mayor furia de esta tormenta entró en la ciudad un ermitaño que Vivía dos leguas de la ciudad, desnudo, con una cruz en la una mano y una piedra en la otra,dándose en los pechos y pidiendo a voces misericordia y provocando con lágrimas al pueblo a penitencia, y se le juntó mucha gente admirados de su fervor.
La Facultad de Letras es, precisamente, la obligada á en- sanchar horizontes para el vuelo del pensamiento. No debe dar campo para que, hablando de ella, se diga que todo diablo cuando llega á viejo se hace ermitaño.