erizado

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erizado, a

1. adj. Que está cubierto de púas o espinas.
2. Que está rígido o tieso se le quedó el pelo completamente erizado. encrespado

erizado, -da

(eɾi'θaðo, -ða)
abreviación
que está cubierto de púas o espinas El tallo de las rosas está erizado de espinas.
Sinónimos

erizado

, erizada
Traducciones

erizado

borstig

erizado

bristly

erizado

echinato, irto

erizado

ADJ
1. (= de punta) [cepillo, cola] → bristly; [pelo] → spiky
erizado de espinascovered with thorns
2. erizado de problemasbristling with problems
Ejemplos ?
En cosa de un segundo, ni él ni su asno pudieron moverse, estrechamente rodeados por la turba como por una improvisa y viva fortaleza erizada de cólera.
Otra puerta aún, más clara, pero más estrecha y erizada de espinas, que necesariamente han de desgarrarle la túnica y las carnes: la República.
Los brazos de los otros dos estaban flexionados sobre su pecho. Los rostros eran toscos y duros en su perfil y con una erizada barba descuidada.
¿Por qué estaban allí a su lado aquellos ferósticos, de erizada pelambrera, que apestaban, sí, apestaban, bien lo notaba Gipsy, como villanotes que debían de ser?
Se hablaba de él en los periódicos, en los corrillos; se esperaba con impaciencia la frasecilla que el loro iba a pronunciar, ronca y burlona, toda erizada de erres mates, a la francesa.
Cuando por la ley de la inercia el público seguía aplaudiendo y llamando al poeta, Comella salía a los pasillos. La felpa del sombrero, que él se había puesto al revés, estaba erizada como símbolo del entusiasmo y del cabello de Remigio.
Hasta el vértice de aquella pajiza techumbre llegan las guaduas que se cruzan en arcos ojivales; más abajo se entrelazan los chusques, formando tupida, erizada bóveda de verdura...
Patroclo, a su vez, saltó del carro a tierra con la lanza en la izquierda; cogió con la diestra una piedra blanca y erizada de puntas que le llenaba la mano; y estribando en el suelo, la arrojó hiriendo en seguida a un combatiente, pues el tiro no resultó vano: dio la pedrada en la frente de Cebriones, auriga de Héctor, que era hijo bastardo del ilustre Príamo y entonces gobernaba las riendas de los caballos.
on las manos en el bolsillo del pantalón, el cabello fosco, erizada la barba y los ojos brillantes, paseaba Juan por el jardín del manicomio, y en él divertía las horas, sin que un recuerdo del pasado viniese a conmover su memoria, sin que una ráfaga de razón ventilase la desconcertada máquina de su cerebro.
Sólo debe tener mirada de João Francisco o de alguna fabulosa ave de garra; y decimos debe, porque, en realidad, no la pudimos ver bien: cada vez que nos ha mirado desde adentro de sus ojos, hemos bajado los nuestros, sintiendo la piel erizada y no pocas tentaciones de llevar la mano al cuello.
Hasta que llegó una noche en que rotos los músculos del gran pecho de tierra, saltó de sus abismos, cayó en una cascada, se abrió paso en la erizada floresta, siguió el surco de las bajantes vírgenes, torció hacia el Norte, solemnizado de selvas, bramó en la convulsión de los saltos, y se explayó por fin, de aguas serenas, con la nariz tentada de una sed de llanuras, hacia el Oriente de los sueños el Orinoco de las Siete Estrellas.
En la sierra de rocas erizada, del valle entre los árboles y flores, en la ribera sola y apartada he esperado el amor de mis amores.