erasmista

(redireccionado de erasmistas)

erasmista

(De Erasmo de Rotterdam, humanista y pensador neerlandés.)
1. adj. FILOSOFÍA Del erasmismo.
2. s. m. y f. FILOSOFÍA Partidario de esta doctrina.

erasmista

 
adj. Partidario del erasmismo o influido por él.
Traducciones

erasmista

ADJ & SMFErasmist
Ejemplos ?
Conoció allí también al español Juan Ginés de Sepúlveda y confraternizó con el erudito Diego de Neila, con el cual corrigió y editó el Breviario del Cardenal Quiñones, encargo hecho por Clemente VII. Durante la persecución de los erasmistas, hacia 1520-1525, se encontraba en Francia y posteriormente en Roma.
Mateo Alemán se sitúa en ocasiones en el límpido uso de la lengua que preconizaban los erasmistas de la primera mitad del siglo XVI y en otras utiliza la retórica más engalanada.
Se unió al grupo de reformistas erasmistas de Juan de Valdés, Reginald Pole y Ghiberti, que seguían una doctrina que apostaba por una contrarreforma.
Sin embargo, y sobre todo a mediados del XVI, son perseguidos o tienen que emigrar los erasmistas y los protestantes españoles, entre ellos los traductores de la Biblia al castellano, como Francisco de Enzinas, Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, además de los humanistas protestantes Juan Pérez de Pineda, Antonio del Corro o Juan de Luna, entre otros.
Estuvo al servicio del Duque del Infantado y luchó en la batalla de Pavía junto a los Mendoza, donde fue herido, y en otras batallas en Italia, distinguiéndose además como intelectual de ideas erasmistas.
Carlos García Gual escribe: Con su temprana traducción de Erasmo, López de Cortegana es uno de los primeros difusores del Erasmismo en España y da cuenta de un núcleo sevillano de erasmistas, encabezado por Alonso Manrique, arzobispo de Sevilla e inquisidor general, el mismo al que va dedicada la versión del Enchiridion o Manual del caballero cristiano, de Erasmo, que se imprimió en 1526 y fue llevada a cabo por Alonso Fernández de Madrid.
Recordemos que estamos en un momento en el que las obras de Erasmo acababan de prohibirse en la propia Lovaina y en toda Europa había un fuerte enfrentamiento entre los erasmistas y sus detractores.
Honorato mantuvo buenas relaciones con integrantes de ambos bandos, a algunos de ellos los conocía ya de su etapa en Flandes, como es el caso de los erasmistas Reginaldo Pole o André de Resende o de los antierasmistas Tomás García, Ginés de Sepúlveda o Pedro Maluenda.
La prosa más valiosa del periodo son Los col·loquis de la insigne ciutat de Tortosa (1557) de Cristòfor Despuig, tanto por el uso del diálogo, una forma literaria clásica, como por el espíritu crítico de su autor, en una prosa noble con algunos ecos erasmistas.
Desde 1521 la persecución inquisitorial de todo lo que pudiera asociarse a la reforma luterana va creando la imagen, mucho más poderosa que la realidad, de un utilísimo enemigo, al que se asocian tanto erasmistas como místicos o renovadores que poco o nada tenían que ver con el protestantismo, en un ambiente cada vez más cerrado y xenófobo, que culminó con la prohibición de estudiar fuera de España (Pragmática de 22 de noviembre de 1559).
Los erasmistas que quedaron en España hubieron de tomar muchas cautelas, incluso negar la orientación de su pensamiento, que pasa a centrarse más que en el menosprecio de las ceremonias y la sublimación del espíritu, en el problema de la justificación por la fe y del beneficio de Cristo.
La persecución desatada contra los erasmistas le alcanzó tras la muerte de su protector Fonseca; sus enemigos frailunos buscaron la manera de destruirlo y, según Francisco de Encinas, "fue apresado por la Inquisición, no por otra razón que porque favoreció a Erasmo y aprobaba sus libros.