erótico

(redireccionado de eróticas)
También se encuentra en: Sinónimos.

erótico, a

(Del lat. eroticus < gr. erotikos.)
1. adj. Del amor físico o carnal no suele reprimir su deseo erótico.
2. Que es excitante o sensual fueron a ver una película muy erótica.
3. LITERATURA Se refiere al poeta o a la poesía que trata temas amorosos participó en un concurso de novela erótica.

erótico, -ca

(e'ɾotiko, -ka)
abreviación
1. que tiene relación con el amor o el sexo fantasías eróticas
2. obra artística que trata temas relacionados con el amor o el sexo Safo escribió poesía erótica.
3. objeto que produce excitación sexual lencería erótica
Sinónimos

erótico

, erótica
adjetivo

erótico:

amorosoamatorio,
Traducciones

erótico

erotic, love

erótico

érotique

erótico

erotico, sexy

erótico

erotický

erótico

erotisk

erótico

erotisch

erótico

eroottinen

erótico

erotičan

erótico

エロチックな

erótico

성애의

erótico

erotisch

erótico

erotisk

erótico

erotyczny

erótico

erótico

erótico

erotisk

erótico

ซึ่งกระตุ้นความรู้สึกทางเพศ

erótico

erotik

erótico

gợi tình

erótico

色情的

erótico

Еротичен

erótico

ארוטי

erótico

ADJ (gen) → erotic; [versos] → love antes de s
el género eróticothe genre of love poetry

erótico -ca

adj erotic
Ejemplos ?
Esta se ha originado en la disponibilidad de información menos útil, como son los servicios de horóscopos, o de charlas eróticas, que están obteniendo utilidades, considerando que los operadores mencionados, poseen por su experiencia, información más útil, para así convencer al cliente del servicio dado y el de la misma forma acuda varias veces a este servicio.
La flagelación (Piero della Francesca) La flagelación de Cristo (Caravaggio) También es muy frecuente como paso de Semana Santa: Santísimo Cristo del Granizo Cofradía de la Flagelación En el siglo XVII Johann Heinrich Meibomius, en su libro Tractatus de usu flagrorum in re medica et veneria (1639) describió las conexiones subyacentres entre flagelación y erotismo. Entre los siglos XVIII y XIX la práctica de la flagelación con implicaciones eróticas se extendió considerablemente.
Destacables son también sus novelas eróticas, Senos (1918), La viuda blanca y negra (1918), La mujer de ámbar (1927) y La Nardo (1930).
Todavía aquel poeta del vicio parisiense, que tantas depravaciones eróticas había pintado, casi inventado, continuaba en esta reciente obra, por tesón de escuela, por costumbre, acaso por espíritu mercantil, buscando nuevos espasmos del placer; pero lo hacía con evidente disgusto ya, cansado de repetirse, empleando por rutina, ahora, las frases gráficas, fuertes, audaces, que en otro tiempo habían sido el triunfo principal de su estilo nervioso.
Cuando decimos que los niños «consienten» en estos casos, todo lo que queremos decir es que en ningún caso ha habido violencia o manipulación organizada para sonsacarles relaciones afectivas o eróticas.
Adler, me parece una generalización tan.indemostrable como inverosímil. No puede olvidarse que existen numerosos sueños que satisfacen necesidades distintas de las eróticas.
Un mozo del café, que limpiaba los espejos, llegose a él entonces y lo arrancó de sus fantasmagorías eróticas, diciéndole maquinalmente: -¿Qué va a ser?
salomónicos de las desposadas; entre un adorno artificial de rosas surgen, en un ambiente desteñido, las piadosas pinturas polvorientas; y el casto lecho que pudiera ser para las almas núbiles un nido, nos invita a las nupcias incruentas y es el mismo, Fuensanta, en que se amaron las parejas eróticas de ayer.
A ritmo de tristeza, Poemas sin nombre, Materia vertiente, Sueños y antisueños, Juglaresas, Voces incesantes, Eróticas, Frente al mar, Poemas breves, Poemas en prosa, Anticipaciones, Aproximaciones, Poemario sin nombre, son los trece libros de su obra inédita, hoy atesorados en este libro que ya guardamos en los más amados espacios de nuestra biblioteca personal; esos lugares donde dormitan los poemas escritos por esas mujeres espléndidas que yacen en mi corazón, en mi piel y en mi mente: Sor Juana, Alfonsina Storni, Delmira Agustini, Juana de Ibarbourou, Concha Urquiza, Emma Godoy, Margarita Paz Paredes, Eugenia Vaz Ferreira, Carmen de la Fuente, Violeta Parra, María Elena Walsh.
Pronunciando oraciones eróticas se fue convir-tiendo en muchas Zócvel, matizadas por rasgos que las diferenciaban: rubias, morenas, pelirro-jas, platinas; de variadas estaturas, diversos rostros y cuerpos excitantes.
Especialmente instructivos son aquellos casos en los que el estímulo urinario así constituido conduce a la interrupción del reposo y a la evacuación de la vejiga, no obstante lo cual continúa luego el sueño, exteriorizando ya entonces su necesidad en imágenes eróticas no encubiertas.
La hora terrible de la siesta era: que en Asia hace calor sabe cualquiera; que el calor importuno excita las eróticas pasiones, y aún las encienden más las ocasiones, tampoco hay que explicárselo a ninguno.