equilibrarse

equilibrarse

(ekili'βɾaɾse)
verbo pronominal
estar a igual nivel dos o más cantidades, valores, fuerzas, etc. Las dos fuerzas se equilibran.
Ejemplos ?
Tienen unos ojos grandes que les dan buena visión nocturna, fuertes patas traseras y una cola larga que les ayuda a equilibrarse.
Antes de la congelación, el material biológico debe equilibrarse con esta solución crioprotectora (en menor concentración) para que pueda soportar el choque osmótico.
Todo el mundo estaba corriendo en diferentes direcciones. Estaba inclinando sus alas hacia arriba y abajo como si estuviera tratando de equilibrarse.
El acomodo cercano de la columna vertebral y la articulación coxofemoral permite que el ser humano requiera un menor esfuerzo muscular al equilibrarse.
Todo ello, en virtud del principio de "igualdad de armas", ya que, en el proceso penal, además del juez de instrucción, interviene el Ministerio Fiscal que ejerce la acción de la justicia en defensa de la legalidad; ambos "expertos en leyes", por lo cual, debe equilibrarse dicha situación facilitando al detenido un "experto en leyes" que aporte todo aquello que la ley permite para su mejor defensa.
Sus alas pequeñas no les permiten volar, aun así, les ayudan a impulsarse, equilibrarse al correr y como mecanismo de defensa, agitándolas para atacar a posibles depredadores.
Al calentarse el aire se eleva porque disminuye de densidad y por lo tanto, de presión y asciende hasta equilibrarse la temperatura de la columna ascendente del aire con su entorno a un nivel superior.
La situación es bastante diferente en el modelo del Big Bang sin inflación, porque la expansión gravitacional no da al Universo primigenio suficiente tiempo para equilibrarse.
Tiene un característico hocico redondeado cubierto de piel, extremidades delanteras casi tan largas como las delanteras, patas traseras ásperas con cojinetes y una cola no prensil que usa sobre todo para equilibrarse.
Esta compensación también tiende a equilibrarse en el tiempo, de acuerdo a la mayor o menor energía solar recibida, generando un ciclo complejo, diario, estacional y de ciclos más largos (de acuerdo con la mayor o menor actividad solar) y una respuesta equivalente de la atmósfera en el almacenamiento de dicha energía y su posterior liberación en el espacio.
Las gallinetas de Tasmania tienen 14 llamadas diferentes, cuyo espectro va desde gruñidos bajos hasta llamadas de alarma agudas, además de duetos de sube y baja realizados al unísono, Aunque no pueden volar, son capaces de correr muy rápidamente, habiéndose registrado velocidades de hasta 48 km/h, Usan sus alas mientras corren deprisa para ayudarse a virar y equilibrarse.
En la posición de decúbito la presión sanguínea decae desde unos 15 mmHg en las vénulas, hasta valores de 5 mmHg en la vena cava inferior y llega a equilibrarse con la atmosférica en la aurícula derecha.