Ejemplos ?
El relato epopéyico comienza en 1064 cuando el anciano rey Eduardo de Inglaterra, sin heredero directo, envía a su cuñado Harold el Sajón a Francia para que ofrezca la corona a su primo designado como sucesor, Guillermo de Normandía.
Jean de Metz (o Mès) y señor de Nouillonpont (o Novelenpont), fue una de las principales figuras en el recorrido epopéyico de Juana, ya que estuvo a su lado en todas las batallas a partir de este momento.
La Vorágine sigue la estructura narrativa del mito clásico greco-latino, de forma similar a la historia de Orfeo, la Eneida de Virgilio o la Odisea de Homero, en donde el héroe emprende un viaje iniciático, y tras descender a un mundo laberíntico e infernal, alcanza un final epopéyico.
En las fiestas de Pentecostés, La Asunción y la Virgen de Guadalupe, participan grupos de danzantes como: Pastoras, Moros y Cristianos y Apaches, que al son del violín, la flauta, el tambor y las guitarras describen en gráciles movimientos el pasado epopéyico y religioso de nuestros antepasados.
Así llegó un esfuerzo audaz, con mucho de epopéyico, en una corazonada que no es patrimonio de todos, se dio el paso decisivo y donde hace años se enseñoreaban los batatales y los chacrales le hacían coro, empezó a levantarse una mole de cemento y a ir mostrando paso a paso lo que puede el esfuerzo y la voluntad del hombre, cuando se lo pone al servicio de una causa y de un ideal tal noble como es el deportivo.
–(Grandes aplausos) -Pero esto mismo, señores, revela y evidencia la naturaleza moral de nuestro partido que, arriesgo de atraerse la oposición de las clases más poderosas, realizo muchas esperanzas populares y dignifico muchas instituciones, enalteció el concepto de sus deberes, propendiendo que, así como la patria en el pasado, a botes de lanza, con empuje epopéyico, fundara la democracia sobre la igualdad social de los derechos del pueblo.
Tener una idea muy general del asunto de un determinado texto novelesco, epopéyico, cuentístico, poético, dramático, ensayístico o de crónica da apoyos para comprender mejor su lectura y contrastar lo que sabíamos de ella y lo que en realidad se aprecia.