episcopalismo

episcopalismo

s. m. RELIGIÓN Doctrina que favorece el poder de los obispos, asignándoles una función principal en la estructura de la iglesia superior a la supremacía pontificia.

episcopalismo

 
m. teol. Doctrina de los canonistas favorables a la potestad episcopal y adversarios de la supremacía pontificia. Constituye una de las características de la Iglesia anglicana.
Ejemplos ?
Justamente su episcopalismo –la defensa de su condición de obispo- hizo recelar a la Santa Sede y fue denunciado y juzgado por una comisión eclesiástica que, finalmente, lo exculpó.
Godoy recurrió de nuevo a Juan Antonio Llorente quien presentó una memoria titulada Discursos sobre el orden de procesar en los tribunales de la Inquisición en el que proponía una reforma a fondo de la institución y además de limitar sus competencias a las materias de fe y a los casos de herejía en sentido estricto, pasando el resto a la jurisdicción real o episcopal –según Llorente, en la línea del episcopalismo y del regalismo defendido por la mayoría de los ilustrados españoles, los obispos estaban mejor preparados para ocuparse de las cuestiones de fe que unos monjes ignorantes que introducen la «esclavitud en los espíritus para desgracia de la humanidad» y además eran nombrados por el poder político cosa que no ocurría con los inquisidores—.
En 1798 Jovellanos presentó al rey una Representación sobre lo que era el Tribunal de la Inquisición, en cuya redacción utilizó el escrito de Tavira y en el que defendió la necesidad de poner límites a la jurisdicción de la Inquisición y de devolver competencias en materia de fe y de herejía a los obispos, en la línea del episcopalismo defendido por los ilustrados españoles.
Este a su vez recurrió en 1745 al jurista ilustrado valenciano Gregorio Mayans quien redactó un Examen del Concordato de 1737 en el que negaba su validez a partir de la defensa del episcopalismo regalista, y trayendo de nuevo a colación el antecedente de los Concilios de Toledo de época visigoda en los que se habría aprobado el patronato real sobre la Iglesia, por lo que los reyes españoles no necesitaban de la aprobación pontificia para ejercitar su potestad sobre la Iglesia de sus dominios, en ejercicio de las regalías a las que el soberano no podía renunciar.
La Iglesia se encontraba en este periodo en un momento de cuestionamiento de la autoridad papal merced al continuo desarrollo de las teorías del episcopalismo hacia el establecimiento de iglesias nacionales independientes de Roma.
Desde Bossuet a Febronio o Pereira, pasando por Van Espen, fue ésta una corriente impetuosa que, acompañada de un episcopalismo regalista, influyó poderosamente en la evolución del pensamiento y de la práctica política española".
Lord Arran se inclinó hacia el episcopalismo, ganándose así el odio de la nobleza calvinista, mientras que Lennox, aunque convertido al protestantismo, era contemplado con recelo por los nobles, que advirtieron las frecuentes demostraciones físicas de afecto entre el favorito y el Rey, acusándolo de tratar de mantener comercio carnal con el soberano.
y Jurisdicción que reside en los Obispos, en el que defendió la independencia de los obispos respecto de Roma, al ser consagrados iure divino, lo que les permitía convocar concilios —siguiendo, pues, los principios del episcopalismo y del conciliarismo—, y señalando además al centralismo romano como la principal causa de la decadencia de la Iglesia.
La exención de los religiosos era una constante preocupación del gobierno y procuró evitar la dependencia directa de Roma (de ahí una de las razones del episcopalismo gubernamental).
Excluyendo los tratados sobre el divorcio, encontramos dos vertientes principales, por un lado la crítica al episcopalismo de la iglesia anglicana, y por otro la defensa del republicanismo.
Isabel instauró un sistema definido como episcopalismo, que preveía la formación de diócesis en el territorio estatal, con un obispo a la cabeza con funciones de control político y religioso.
El castillo de Brodick tampoco escapó a las convulsiones religiosas que afectaron al siglo XVII: en 1639 Escocia se dividió entre el Presbiterianismo y el Episcopalismo.