epidermis


También se encuentra en: Sinónimos.

epidermis

(Del lat. epidermis < gr. epidermis.)
1. s. f. ANATOMÍA Membrana epitelial que recubre el cuerpo de los animales. piel
2. tener la epidermis fina o sensible Ser quisquilloso en cuanto le dijeron que estuve contigo se pensó lo peor, ¡mira que tiene la epidermis fina!
NOTA: En plural: epidermis

epidermis

 
f. anat. Tejido epitelial estratificado, que forma la parte externa de la piel.

epidermis

(epi'ðeɾmis)
sustantivo femenino
anatomía membrana que cubre la parte más superficial del cuerpo de los animales La quemadura le afectó sólo la epidermis.
Sinónimos

epidermis

sustantivo femenino
(medicina) cutis*, piel.

epidermis:

cutícula
Traducciones

epidermis

epidermis

epidermis

Epidermis

epidermis

épiderme

epidermis

эпидермис

epidermis

epiderme

epidermis

البشرة

epidermis

naskórek

epidermis

表皮

epidermis

表皮

epidermis

epidermis

epidermis

表皮

epidermis

표피

epidermis

หนังกำพร้า

epidermis

SF INVepidermis

ep·i·der·mis

f. epidermis, external epithelial covering of the skin.
Ejemplos ?
Nacidos todos del seno de una misma madre, nuestros padres, diferentes en origen y en sangre, son extranjeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis; esta desemejanza trae un reato de la mayor trascendencia.
13 Quemaré las naves desancladas para evitar tentaciones de retornos y venciendo cobardías intactas doblegaré la sed, mi sed… Sojuzgaré las hambres, nuestras hambres, y romperé los muros de mi oquedad sitiada y caerán los portones presidiarios de mi epidermis ultra como antiguas columnas opresoras de la indemne bulla… Y un fuego encenderá la alfombra donde antaño adormecía la magia sus murallas...
Por primera vez en su vida de Arcángel Miguel dudó de la eficacia del castigo, y adivinó que ahora las almas eran más duras, las epidermis más insensibles, el mal tenía raíces más complicadas y hondas...
Después de quitarse los guantes, se frotó las manos con tanta fuerza que se hubiera levantado la piel si su epidermis no estuviese curtida como la piel de Rusia, aunque no tenía el agradable olor de esta.
Barsut murmuró algo que Erdosain no entendió, luego con las manos empezó a friccionarse los músculos de los brazos y la epidermis se sonrojó suavemente.
Hasta en determinados momentos tuvo en la epidermis la sensación que sólo se tocaba con los bordes de su alma, de forma que el equilibrio de su cuerpo próximo a caer, y el de su piel, le causaba náuseas.
Le observé: El ala de un hongo negro le sombreaba la frente y los ojos. Su mirada era falsa, y el resplandor aterciopelado de ella parecía tocar la propia epidermis.
Todos temblamos de expectación, de miedo y de una misericordia infinita, como si fuésemos a presenciar un heroísmo. La tragedia revolcase cosquilleante a lo largo de las epidermis.
Por valles, montañas y cerros, allí donde trazaban un camino, perforaban un túnel o excavaban una mina, andaba Bruck con su caja de instrumentos, inclinándose ávidamente para ver, al través de la rota epidermis y de la morena carne de la gran Diosa, su osamenta formidable.
De por lo menos uno de los profesores a cuya clase asistí en la Universidad, precisamente aquel al que debo mis conocimientos histológicos (epidermis), tenía que recordar ante la palabra «albóndigas» (Knödl) a una persona poco grata para él, como autora de un plagio de sus obras.
Entonces, para convencerme, frotó mi madre las palmas de sus manos una contra otra, con movimiento idéntico al de quien hace albóndigas, y me mostró las negras escamas que de este modo quedan arrancadas de la epidermis como prueba de la tierra de que estamos hechos.
Una gota se escapaba, resbalando lentamente por la barbilla, redonda y graciosa. Rodaba con pereza, enredándose en la imperceptible película de la epidermis.