envidioso

(redireccionado de envidiosos)
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envidioso, a

adj./ s. Que siente envidia se sentía envidiosa por el reconocimiento que otros recibían. celoso

envidioso, -sa

 
adj.-s. Que tiene o siente envidia.

envidioso, -sa

(enbi'ðjoso, -sa)
abreviación
1. persona que desea para sí lo que posee otro un compañero envidioso
2. característica que implica o denota envidia Me echó una mirada envidiosa y malintencionada.
Sinónimos

envidioso

, envidiosa
adjetivo y sustantivo

envidioso:

peluseroceloso,
Traducciones

envidioso

neidisch, neidvoll

envidioso

حَسود

envidioso

závistivý

envidioso

misundelig

envidioso

kateellinen

envidioso

envieux

envidioso

zavidan

envidioso

うらやましそうな

envidioso

시기하는 듯한

envidioso

jaloers

envidioso

misunnelig

envidioso

zawistny

envidioso

invejoso

envidioso

avundsjuk

envidioso

อิจฉา

envidioso

kıskanç

envidioso

ghen tị

envidioso

嫉妒的

envidioso

ADJ
1. [de persona] → envious, jealous
2. (= codicioso) → covetous
Ejemplos ?
Y por donde transitaba, florecían sus huellas, aunque después, como todo, lentamente se borraban ante las humillaciones de los temporales altaneros, de los ciclones envidiosos, de las lluvias contaminadas, de los fangos poderosos, de los desiertos drogadictos...
Los de los Búhos, no excitaban más que al mal, más que a ¡a guerra. Así, eran disimulados de corazón, negros - blancos envidiosos, opresores, se decía.
Los envidiosos captarán su daño y su tristeza burda se ahogará en los pozos del sudario; los ambiciosos quedarán sin manos ahogándose en monedas de oro.
Hay ojos que nos escuchan, Y envidiosos que me rondan, Y se aportilla tu honor, Y mi dicha se malogra, ¿Quieres otorgarme un bien?
¡Maravilloso hallazgo, trascendental poema, que en conmoción hondísima dos mundos va a poner: que va a cambiarlo todo del mar en ambas costas, que nuevo rumbo a todo va a dar, nuevo interés, y nuevos objetivos, y nuevos ideales y aspiraciones nuevas, luz nueva y nuevo ser, y a abrir en era nueva la cuenta de los siglos; dejando a los dos pueblos britano y portugués detrás del de Castilla confusos y envidiosos, los mapas trastornados, la Europa en desnivel, cubierto el mar de flotas, de ejércitos la tierra, la sociedad sin rumbo, la ciencia de través, la Iglesia estupefacta, los reyes espantados, la tierra dando vueltas, y atónita la fe.
No puedo, sin una penetrante pena, renovar a la memoria de Vuestra Excelencia las causas ciertas de tantos pasados infortunios, y de los que al presente amenaza el odio de los envidiosos de .
Convencido el pueblo de que era realidad el rapto, y azu- zado por algunos frailes envidiosos de la dicha de un lego, se lanzó sobre la casa de Jáuregui con el firme propósito de no dejar en ella piedra sobre piedraj y este acto de fana- tismo, barbarie y justicia populachera se habría realizado, á ser el prefecto de pocos bríos.
Dejo á los zoilos de pacotilla y á los envidiosos de aldehuela en su derecho para amargar con la ponzoña de una crítica intemperante, toda la miel que de mi pluma destile.
Vióse después oprimida de las infracciones de por los envidiosos designios del, que no permitiendo que llegasen a los oídos del rey Phelipe I los justos clamores de, para informarle de la verdad, movió injustamente todas las fuerzas de contra, y, comenzando las peleas a 25 de septiembre de, duró aquella lastimosa guerra hasta 10 de noviembre de 1652, en que, mejor informado el rey Felipe IV, dio plena autoridad y poder al señor D.
Entonces fue cuando planificó provocar el enojo de los envidiosos para que no llegara a ser el señor principal, el TLACATECUHTLI y menos, el que habla sabiamente: TLATOANI.
Un escritor cuando le silban dice que el público no le silbó, sino que fue una intriga de sus enemigos, sus envidiosos, y éste ciertamente no es el público; pero si le critican los defectos de su comedia aplaudida, llama al público en su defensa; el público le ha aplaudido; el público no puede ser injusto; luego es buena su comedia.
Eran ambos tan buenos, tan dóciles y tan compuestitos, que el pescador y su mujer los querían mucho, y de continuo se los ponían por ejemplo a sus otros hijos, por lo cual estos, envidiosos y enrabiados, les hacían mil injusticias y mil agravios; de manera que huyendo de estos vejámenes, se iban los huérfanos a refugiar entre las arboledas y cañaverales de las orillas del río.