Ejemplos ?
Que un hombre verdaderamente criminal, un asesino, un ladron público, un envenenador, ó un parricida sea preso y convencido de su crimen; y sin contradiccion será condenado en cualquier tiempo, y sean los que quieran los jueces que lo juzguen.
El oro conquista a Inglaterra. El oro, hijo de la avaricia, padre de la envidia y de la desesperación, gran envenenador de conciencias, amalgama las carnes.
En Hobart Town, capital de la Tasmania, se arregló un estudio y volvió a dibujar y a pintar; su conversación y sus maneras parecían no haber perdido su encanto. Tampoco abandonaba sus aficiones de envenenador, y por dos veces intentó hacer desaparecer a personas que lo habían ofendido.
La buena señora se encargó de ello: al pasar por Rouen, iría personalmente a ver al que alquilaba libros y le diría que Emma se daba de baja en sus suscripciones. No tendría derecho a denunciar a la policía si el librero persistía a pesar de todo en su oficio de envenenador.
Los jueces me entregaron al envenenador de la república, que acortó algunos dias á mi vida: mori tranquitamente á la edad de setenta años; y desde entónces paso una vida feliz con todos estos grandes hombres que ves, y de los que yo soy el mas inferior.
avi- sando al dimisionario que su renuncia estaba aceptada: un mes después, teniendo el Libertador que emprender su paseo triunfal hasta Potosí, organiza un Consejo de Gobierno, y en- tre los tres ministros que lo componen, nombra para una de las carteras precisamente al envenenador de Sánchez-Carrión.
En cuanto a Thomas Griffiths Wainewrigth, amigo de Charles Lamb y objeto de este breve estudio, a pesar de su temperamento, muy artístico, tuvo, además del arte, otros muchos maestros y no se contentó tan sólo con ser poeta, crítico de arte, anticuario, prosista, aficionado a todo lo bello y gustador de todo lo delicioso, sino que fue también un falsificador de una habilidad prodigiosa y un sutil y misterioso envenenador, acaso sin rival en época alguna.
Creo que el que los ha hecho á todos nacer igualmente, que dispuso los resortes de nuestra vida de la misma manera, que les ha dado los mismos principios de moral, conocidos por ellos desde que reflexionan, no ha puesto ninguna diferencia entre sus hijos mas que la del crimen y de la virtud." "Creo que el Chino justo y benéfico es mas precioso delante de Dios, que un doctor de la Europa quisquilloso y arrogante." "Creo que siendo Dios nuestro padre comun, estamos obligados á mirar á todos los hombres como nuestros hermanos." "Creo que el perseguidor es abominable, y que va inmediatemente despues del envenenador y del parricida." "Creo que las disputas teológicas son á un mismo tiempo la farsa mas ridícula...
En otra ocasión descubriré el nombre del general. Bolí- var murió sin saber el fin trágico del envenenador. ¡Lo que es el mundo I Popayán, 20 de Septiembre de 1878.
Sin ninguna duda, a la vida de Wainewrigth pueden aplicarse las tres características que nos sugiere Swinburne, y hasta puede admitirse, sin gran dificultad, que, aparte de sus hazañas como envenenador, la obra que nos ha dejado justifica difícilmente su fama.
Monteagudo fué asesinado el 28 de Enero: la entrevista de Bolívar con el asesino se efectuó entre el 3 de Enero y 10 de Febrero: hasta el 8 ó 10 concurrió él ministro á sus labores y estuvo despachando con Bolívar, sin que éste se diera por enten- dido con él de lo que ya sabía; el 25 de Febrero estaba ya Sánchez-Carrión imposibilitado por el veneno y elevaba su re- nuncia, el 26, el envenenador, en su carácter de secretario de Bolívar, suscribía un lacónico oficio eií nombre de S.
El envenenador de Sán- chez Carrión fué también asesinado por un enemigo personal suyo:— quien á cuchillo mata, á cuchillo muere.