enterrado

Traducciones

enterrado

sepolto

enterrado

ADJ [tesoro, persona] → buried; [uña] → ingrowing

enterrado -da

adj (esp. Mex; uña, etc.) ingrown
Ejemplos ?
Pocos meses antes deste día, como en la colonia Capuana (por la ley Julia) los vecinos cavasen los sepulcros antiguos para hacer heredades, y esto lo hiciesen con mayor afecto, persuadidos que hallarían tesoros, por algunos vasos que testificaban grande vejez, que envueltos en la tierra sacaban, hallaron una tabla de metal en el sepulcro en que se entendía estaba enterrado Capis, fundador de la Capua.
Ruy Godoy, nacido en Acambay, México, había descubierto en sus andanzas de aventurero, un libro incunable muy antiguo que hablaba de un tesoro enterrado en los bosques de India.
El comerciante pensó que podía responderle a ese energúmeno que él no era Rahutia, pero las palabras del joven, en vez de ofenderle, despertaban el odio doloroso enterrado en el fondo de su pecho.
Y la navaja se había enterrado, y los rayos x revelaron que la punta de la navaja estaba en la orilla de mi aorta, la arteria principal, y una vez que esté perforada te ahogas en tu propia sangre; ese es tu final.
406) = Cerca de la vieja torre de Auriol había, según se dice, un ermita en la que vivió y murió san Simón, quien fue enterrado al pie de la torre.
Fueron los calvinistas los que la redujeron a este estado. La habían enterrado con mala intención bajo el trono episcopal de monseñor.
Bien cierto es que en el caso nunca estuve tan mal ni mi fortuna tan escasa que usasen trato contra mí no honesto, mas no por cosa de virtud fue esto; »antes porque si a mí nadie se atreve, piensan que sea el precio redoblado. Ya ocho meses son, quizás ya nueve, que fue mi vivo cuerpo aquí enterrado.
Florecen las rosas en torno de ella, vuelan los faisanes, agitan los árboles su cabellera verde a lo largo de las majestuosas avenidas; pero en el suelo cubierto de flores, de perfumes y susurros se adivina la presencia de algo enorme que está allí enterrado: una España que fue, y no cayó bravamente en heroica y tenaz resistencia, sino que se desplomó de anemia, dulcemente, con el cráneo hueco y un paternóster en los labios como último suspiro.
Entonces se les sacrificó, se les enterró en el Juego de Pelota de los Sacrificios, así llamado. Se cortó la cabeza de Supremo Maestro Mago, y el primogénito fue enterrado con el segundón.
Se ha perdido y quedado enterrado infinito ganado vacuno y ovejuno, y en las lomas muchas muías que allí se criaban, porque se cegaron los pastos y se ocultaron las aguas.
Y no hay espectáculo que impresione más que el recuerdo de un hombre grande y fuerte y que al cabo de los años no vea usted más que una cajita donde lo tienen enterrado, producto del crimen, como los compañeros del “Granma” que fuimos a enterrar hace unos días: hombres fuertes, saludables y entusiastas que fueron asesinados después que los hicieron prisioneros, y que tuvimos que enterrarlos en cajitas de este tamaño.
ANÁLISIS DEL ACTA DE 1821 Este es el documento que jamás ha sido pensado públicamente, aunque ha sido y es mencionado de manera grandilocuente, es referido a la Patria, pero no a las condiciones políticas e históricas, no es trabajado con referencia a los intereses de los protagonistas que lo concibieron, redactaron y aprobaron; en fin, el acta ha sido despojado de su valor histórico propio, y en consecuencia, ha sido enterrado y soterrado, hasta ahora.