ensueño

(redireccionado de ensueños)
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ensueño

(Derivado de sueño.)
1. s. m. Cosa que se imagina mientras se duerme ya estaba despierta, pero sus ensueños aún estaban presentes. sueño, ensoñación
2. Ilusión o fantasía que tiene una persona. quimera
3. de ensueño loc. adj. Se aplica a aquello que es tan fantástico y magnífico que parece irreal Venecia es una ciudad de ensueño. de película

ensueño

 
m. Sueño (representación).
Ilusión, fantasía.

ensueño

(en'sweɲo)
sustantivo masculino
1. representación sugerida por la fantasía dejarse llevar por ensueños
2. serie de imágenes y sucesos que imagina quien duerme Tuve un ensueño muy curioso.
se usa para expresar que algo es tan bueno que no parece real Fuimos a una fiesta de ensueño
Sinónimos

ensueño

sustantivo masculino
Traducciones

ensueño

Traum

ensueño

όνειρο

ensueño

sen

ensueño

unelma

ensueño

ensueño

ensueño

dröm

ensueño

SM
1. (= ensoñación) → dream, fantasy
2. (= ilusión) → reverie
de ensueñodream-like
una cocina de ensueñoa dream kitchen
mundo de ensueñodream world, world of fantasy
3. ensueños (= fantasías) → visions, fantasies
¡ni por ensueños!never!
Ejemplos ?
Entonces se le ocurrió por primera vez, atravesar la ciudad y subir por aquella ladera fabulosa que conducía al brumoso mundo de ensueños.
Simbolizan los pétalos azules la ilusión, que es deleite y bienandanza, los rosados se antojan los ensueños, y los verdes asemejan la esperanza.
Era algo más fatal, más frenético, más sin remisión, como si desde el fondo del pasado mis abuelos, mis bisabuelos, mi infancia misma, mi primera comunión, mis ensueños, como si todo esto no hubiera tenido otra finalidad que impulsarme al suicidio.
-Pa ná güeno será - murmuró sombríamente Joseíto, el que en toda la semana había podido olvidar la dureza de corazón de su maestro, al negarle a su compañero el anticipo que necesitaba para poder regalarle el mantón, por ella tan codiciado, a la hembra de sus amantes ensueños.
I Caminaba por las calles turbias tambaleando su cuerpo de ron, la nostalgia grabada en los labios y en sus ojos palabras de un dios Murmurando extrañas confusiones a la vida le llamaba flor, sus recuerdos los vestía con odres y entre ensueños vivía el corazón.
Ermilo se paseaba en las palabras florecientes de sus soles mayas y su Abreu incendiado con Sor Juana se metía tan Gómez en el tiempo de las albas Arqueles volandero entre sus lámparas ardientes que lo iluminaban Vela, en cantatas y poemas de esperanza escurría sus ensueños picaflores.
Y es mejor dormir en ella del vino la exaltación, en deliciosos ensueños de pasajero vapor, que comer maíz en tortas y el alcuzcuz y el arroz, y emborracharse con opio, trepando luego a un balcón, para excitar en la mente delirio fascinador, que al cabo ataca los nervios y oscurece la razón, y torna a los hombres locos o necios, que es lo peor.
Cuánto vigor impregna al cuerpo la esperanza del descanso apetecido. Los alientos renacen, se fortifican las ilusiones, los ensueños se vuelven realidad, tangible verdad.
Esta noche es la noche de los ensueños primeros de la vida; de los placeres primeros de los niños, goces risueños: la fiesta de las madres: santas mujeres que de madres sujetas a los empeños y sumisas de madres a los deberes, de la tierra hacen gloria con sus pequeños; las madres buenas ven a Dios en sus casas las Noche Buenas, y a estos festines del hogar, con Dios bajan blancas legiones de invisibles arcángeles y querubines, que con sus alas níveas dan pabellones de reposo a las madres que con canciones arrollan en sus brazos sus chiquitines.
Una flor en su mano se acaba de ajar. Era una hermosa noche de ensueños y de estrellas. Rompíanse en la sombra oleajes enlutados hacia el ópalo atlántico y la áurea lejanía.
Llevó de corte en corte sus sublimes ensueños: en todas fue tratado de visionario; y la América aun fuera todavía un misterio no revelado, si la exaltada imaginación de Isabel la Católica, ávida de sucesos fantásticos, no hubiese alentado las esperanzas de aquel italiano inmortal.
No iban los de ahora por afanes de cultura, y bajo la dulce presión de ensueños de futura grandeza tranquila: una golilla de Oydor, una púrpura prelaticia… Los empujaba el deber o la aventura de la guerra.