ensañarse

ensañarse

(ensa'ɲaɾse)
verbo pronominal
causar daño intenso a una persona de manera deliberada e innecesaria Las tropas se ensañaron con los prisioneros de guerra.
Traducciones
Ejemplos ?
¿Hasta cuándo querrá ensañarse el soldado contra un paisanaje a que ha pertenecido, y a cuyo seno ha de volver más o menos tarde?
El resultado fue que se abrió un hueco en el cuadro francés, correspondiente al espacio ocupado por ocho hombres, por el cual los dragones alemanes pudieron penetrar en el cuadro y ensañarse con la infantería enemiga empleandosus temibles espadas largas de hoja recta.
Bastante mordaz, le acusaron de haber sido terriblemente parcial en sus escritos y de ensañarse con las figuras de Álvaro de Luna y Enrique IV, pero la crítica moderna ha comprobado que no lo fue tanto.
En lugar de ensañarse con el ejército en retirada, Paul von Lettow-Vorbeck salió al paso de los soldados que ya embarcaban bajo una bandera blanca y solicitó una conversación amistosa con Aitken, a la que éste accedió.
Su intención era mantener a Perón fuera del país y castigar a los responsables de excesos durante el peronismo, pero no ensañarse con el partido ni con sus seguidores.
Y su salud estaba quebrantada por una vida de sobresaltos, inestabilidad económica y grandes sacrificios. En Las mujeres sabias, Molière vuelve a ensañarse con lo que él consideraba uno de los peores males de su tiempo: la hipocresía.
Justo José de Urquiza entra en Buenos Aires sin ensañarse con los partidarios del régimen depuesto, sino que por el contrario, resaltando su condición de federal y luciendo una cinta rojo punzó.
Allí estaba Federico Cuadrado, implacable, que en cuanto oía que uno elogiaba a otro preguntaba: «¿Contra quién va ese elogio?» -Porque a mí -decía con su vocecita fría y cortante- no me la dan con queso; cuando se elogia mucho a uno, se tiene presente a otro al que se trata de rebajar con ese elogio, a un rival del elogiado. Eso cuando no se le elogia con mala intención, por ensañarse en él...
Tras ensañarse con los empleados, los mafiosos negros saquearon las oficinas de la tienda y provocaron un incendio para destruir las evidencias.
Muchos acabaron en las temibles prisiones del régimen y los que no colgaron sus hábitos serían sistemáticamente exterminados, algunos estudiosos dicen que solo 1000 de 60 000 monjes que habían en Camboya sobrevivieron el régimen. La religión islámica de los cham llevó al régimen a ensañarse con ellos.
Los restos de un ejército desmoralizado y corrompido, acostumbrado a medrar en las revueltas políticas y a considerar el tesoro nacional como patrimonio propio y que en la invasión americana probó que si sabía ensañarse con los mexicanos indefensos, sabía mejor volver la espalda ante el extranjero armado, era el segundo elemento de los aliados de la Francia y del imperio.
El Ejército Rebelde es generoso: busca solo a los criminales de guerra, somete a juicio solamente a los criminales de guerra, e incluso —por lo generoso que fue, porque no quería ensañarse contra el vencido, porque no albergaba odio—, permitió que algunos de esos señores siguieran en su profesión, siguieran de auditores, siguieran, incluso, en los institutos armados.