ensañar

(redireccionado de ensaña)
También se encuentra en: Sinónimos.

ensañar

(Derivado de saña.)
1. v. tr. Hacer que una persona se irrite o enfurezca.
2. v. prnl. Mostrarse muy cruel, provocando el mayor daño posible, ya sea por placer o por cólera el perro se ensañaba con la perdiz. encarnizarse, cebarse apiadarse

ensañar

 
tr. Enfurecer (irritar).
prnl. Deleitarse en causar el mayor daño posible a quien ya no puede defenderse.
Sinónimos

ensañar

transitivo
pronominal
Traducciones

ensañar

enrage

ensañar

A. VTto enrage
B. (ensañarse) VPR ensañarse con o ento treat brutally
Ejemplos ?
Se sirve de su propia hermana Georgina para que intente convencer a la bella muchacha y crea una situación que coloca a Dolores entre la espada y la pared, la difícil situación de su familia y una serie de dramáticas situaciones llevan a Dolores a un punto que se ve obligada a desposarse con el malvado Farnesio. Un destino cruel se ensaña con Renzo y Dolores.
También el Mestral, componente NO asociada a los días más gélidos de invierno, se ensaña con fuerza durante buena parte del invierno en esta peculiar zona de la costa valenciana.
Si, cual la tierra, helada en doble zona, y abrasada en el tórrido Ecuador, así el hielo los calza y los corona, y los faja candente ceñidor; si juntan mar y cielo tempestades, y si el suelo en sonante retemblar veloz traga magníficas ciudades, cual flotas sorbe el borrascoso mar: ¿De las Dolencias la infinita hueste allí se ensaña en el mortal también?
Pero cuando una persona, por ser de sangre noble y poseer un árbol genealógico como los caballos árabes, se levanta como éstos sobre sus patas traseras y relincha en las calles y dice en su casa: «¡Aquí ha estado gente de la calle!», porque ha entrado alguien que no es de la nobleza, entonces la nobleza ha degenerado, ha descendido a la condición de una máscara como aquélla de Tespis; todo el mundo se burla del individuo, y la sátira se ensaña con él.
Mas tu mal no sobrepuja de tu espíritu las fuerzas, a padecer enseñado desde juventud tan tierna: y cual roble a quien no abate el furor de la tormenta, cuanto más aquél se ensaña crece más tu resistencia; sin que arranquen tus dolores, cuando más fieros arrecian, ni una lágrima a tus ojos ni a tus labios una queja.
¿a qué las cosas bellas? Conmigo quien conmigo está se ensaña, después que de placer me cargó grave «la dolce vista e 'l bel guardo soave».
A diestra y siniestra dos viles ladrones Reciben la pena que al crimen se debe; Mas ¡sólo en el Justo se ensaña la plebe, Y está allí la Madre al pie de la Cruz!
88 Pues vimos a Pándaro el dardo sangriento, hermano de aquel buen arquero de Roma, que por Menesteo la libre paloma firió donde iva bolando en el viento, el qual a los nervios así del amiento contra las dóricas gentes ensaña que toda la tregua firmada les daña, dándoles campo de pazes esento.
Conoce el sabio que muchos de los que andan con la toga y la púrpura, aunque tienen buen color y parece que están fuertes, están malsanos; y así, los mira como a enfermos destemplados, y con esto no se ensaña...
El cual, aunque se ensaña a la par por su rabia y su hambre, más acre es por su rabia, y así pues, no a sus ayunos cuida de poner 370 fin con la matanza de unos bueyes, y a su siniestra hambre, sino toda la manada hiere y la tumba hostilmente entera.
705 He aquí que igual que una nave con su antepuesto espolón lanzada surca las aguas, de los jóvenes por los sudorosos brazos movida: así la fiera, dividiendo las ondas al empuje de su pecho, tanto distaba de los riscos cuanto una baleárica honda, 710girado el plomo, puede atravesar de medio cielo, cuando súbitamente el joven, con sus pies la tierra repelida, arduo hacia las nubes salió: cuando de la superficie en lo alto la sombra del varón avistada fue, en la avistada sombra la fiera se ensaña...
Conmiserado Apolo, como Dedalión a sí mismo se hubiera lanzado desde esa alta roca, 340 lo hizo ave y súbitas con unas alas al que caía sostiene, y una boca corva le dio, curvados le dio por uñas unos ganchos, su virtud la antigua, mayores que su cuerpo sus fuerzas, y ahora, el azor, para nadie lo bastante bueno, contra todas las aves se ensaña y por dolerse de otros se hace él causa de dolor.” 345 Mientras el hijo del Lucero narra esos milagros acerca de su consorte hermano, apresurado en una carrera asfixiada volando llega de la manada el guardián, el foceo Anétor, y: “¡Peleo!