enmarañar

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enmarañar

1. v. tr. y prnl. Hacer que se forme un enredo o una maraña en una cosa con el viento se me enmaraña mucho el pelo. enredar desenmarañar
2. Hacer una cosa más confusa y difícil su presencia enmarañó todavía más el asunto; este juicio se enmaraña día a día. embrollar, enfollonar
3. v. prnl. Cubrirse el cielo de nubes por la tarde, el cielo se enmarañó y se puso a llover. encapotarse despejarse

enmarañar

 
tr.-prnl. Enredar, revolver [una cosa].
fig.Enredar [un asunto].

enmarañar

(enmaɾa'ɲaɾ)
verbo transitivo
1. desenredar enredar hilos, pelos o cosas semejantes Trataba de hacer un ovillo pero acabó por enmarañar la madeja de lana.
2. hacer que un asunto sea difícil de resolver La incompetencia policial enmarañó el caso.
Sinónimos

enmarañar

transitivo y pronominal
1 enredar, intrincar, desgreñar, encrespar. desenredar, desenmarañar.
Cuando se trata del cabello, se utilizan desgreñar y encrespar.
Traducciones

enmarañar

tangle, to tangle, complicate, entangle, involve, muddle

enmarañar

A. VT
1. [+ madeja, hilo] → to tangle, tangle up
2. (= complicar) → to complicate
sólo logró enmarañar más el asuntohe only managed to make matters worse
3. [+ persona] → to confuse, perplex
B. (enmarañarse) VPR
1. (= enredarse) → to get tangled (up), become entangled
2. (= complicarse) → to become involved, become complicated
3. (= confundirse) → to get confused
4. (= implicarse) → to get involved
5. [cielo] → to darken, cloud over
Ejemplos ?
A veces florecen muy jóvenes de modo que no son claramente leñosos. A veces con pelillos rígidos reclinados o bien pelos enmarañados.
Usualmente anda en pares que juguetean en o cerca del suelo, prefiriendo enmarañados densos, es inconspícuo al menos que esté vocalizando.
El sargazo es un alga que forma grandes conjuntos enmarañados, que se mantienen a flote por medio de vejigas llenas de gas, y se extienden hasta el horizonte.
Cuando la caza no es buena o cuando el mar está agitado, la creencia es que Sedna está furiosa porque sus cabellos están enmarañados y, al no tener manos, no puede peinarlos.
El tallo es tomentoso o con pequeños pelos enmarañados, finos y delgados que le da una sensación de terciopelo, en las hojas también se aprecian pero menos espesos.
Al querer regresar Li a su cuerpo sólo encontró cenizas y se vio obligado a buscar otro para completar el proceso alquimico, siendo el único que halló el cuerpo muerto y pestilente de un mendigo que había muerto de hambre y que tenía una cabeza larga y puntiaguda, la cara ennegrecida, la barba y el pelo enmarañados, los ojos hundidos y que era cojo de una pierna.
Y como el viejo conquistador tenía en mente la ilusión de encontrar el mítico Dorado, no conformándose con las vastas posesiones y sus rentables negocios, financia una expedición, y con el capitán Martín de Poveda y su sobrino Garci González de Silva emprende una larga y peligrosa jornada por los enmarañados parajes de los Llanos de Venezuela y los Andes, llegando hasta Santa Fe de Bogotá.
La Llorona en Mesoamérica es, primeramente, una deidad primigenia vinculada al parto y a la vida sexual que, por la influencia española, adquiere la forma de un espectro castigador, en gran manera asociado a la ciudad, pero en el Suwoh (la cosmogonía indígena transmitida por tradición oral entre los bribri) es más bien un ser que se asocia a los montes oscuros y enmarañados...
Avanzaron hacia la Punta Lunga, donde no encontraron resistencia a excepción de "bosques enmarañados", y se detuvieron para pasar la noche aproximadamente a unos 1000 metros de la pista de aterrizaje de la Punta Lunga.
Recursividades somos… alborozo hormonal de los hallazgos insistentes en asir eternidades de segundos que se acaban de inmediato, silogismo en cópula resuelto en la lógica llegada del olvido en otro encuentro… desencuentro reencontrado de reencuentros condenados a nunca reencontrarse más, pero revuelven enmarañados efímeros, entrelazados sagaces que infiltran sus latidos de esperanza y amarrados en el fuego ya sabido nos consumen en la nada de la nada sin nada de nada.
Los ásperos carrizos marinos crecían en matojos desiguales a un lado de la roca y allí donde sus tallos enmarañados emergían del amarillo saladar negreaba algo alargado, redondo, no muy grande...
Cuando al día siguiente volvieron, llegaron al campo, todos los árboles, los bejucos, se habían vuelto a levantar, todas las zarzas, los espinos, estaban enmarañados, cuando llegaron.