enmarañado


También se encuentra en: Sinónimos.
Sinónimos

enmarañado

, enmarañada
Traducciones

enmarañado

cespuglioso

enmarañado

ADJ
1. [pelo] → tousled, tangled
2. [asunto] → messy, complicated
Ejemplos ?
Allí, plenamente visible a la luz del incendio, yacía el cadáver de una mujer: el rostro pálido vuelto al cielo, las manos extendidas, agarrotadas y llenas de hierba, las ropas en desorden, el largo pelo negro, enmarañado, cubierto de sangre coagulada; le faltaba la mayor parte de la frente, y del agujero desgarrado salía el cerebro que desbordaba sobre las sienes, masa gris y espumosa coronada de racimos escarlata –la obra de un obús.
aquellos que han cumplido concienzudamente con sus obligaciones y que han hecho cuanto debían y podían dentro del enmarañado laberinto administrativo de aquel país, encogido y amenazado por los caprichos del tirano que de un correo a otro puede proponer su cesantía o mandarle bajo partida de registro, éstos achacan la desorganización al sistema de gobierno, al personal, a la falta de estabilidad en los cargos, a las intrigas, etc.
Deber mío es no rehuir la polémica, porque, aparte de que me reconozco honrado, así por la talla del adversario como por lo cortés de la censura, creo que de la discusión resultará un rayo de luz que guíe á los aficionados á este género de estudios en el enmarañado laberinto de nuestra descuidada Historia.
Monstruosas fábricas donde aquellos infelices encuentren trabajo y pan nublarán en ese entonces con el humo denso de sus chimeneas el azul profundo de los cielos que cobijan nuestros paisajes tropicales; vibrará en los llanos el grito metálico de las locomotoras que cruzan los rieles comunicando las ciudades y los pueblecillos nacidos donde quince años antes fueron las estaciones de madera tosca y donde, a la hora en que escribo, entre lo enmarañado de la selva virgen extienden sus ramas seculares las colosales ceibas...
Y la vieja Simancas, más ufana, alza a su espalda la torreada frente, que pintan a la par en la onda vana los tres ríos que abarca con su puente; Do empiezan a tender los arenales su enmarañado pabellón de pinos por donde abren en grietas desiguales sus engañosos lindes los caminos.
Si, por otra parte, se presta atención a la constitución civil y sus leyes y a las relaciones estatales, en la medida que, por lo bueno que había en ellas, sirvieron por cierto tiempo para elevar y dignificar los pueblos (y con ellos, las artes y las ciencias) y en la medida, también, que, por las deficiencias que les eran inherentes, los volvieron a rebajar, pero de suerte que siempre quedaba un germen de ilustración, el cual, desarrollándose de nuevo con cada revolución, preparaba un nivel superior para el mejoramiento; se descubrirá, digo, un hilo conductor que no sólo puede servir para explicar este juego tan enmarañado de las cosas humanas...
¡Y cuán feos y repugnantes para recibir al Todopoderoso! El pelo enmarañado, la nariz con costras, los ojos pitarrosos, el cuerpo con escamas de suciedad.
Porque á la verdad, si el más rastrero de los seres humanos da suelta á su imaginación y la echa á volar por esos campos verdes y por ese cielo sereno, durante los meses de abril y mayo, sólo Dios sabe dónde su imaginación ira á parar, y qué rico botín traerá cuando vuelva á casa, si vuelve y no se queda embobada, de estrellas y flores, de mariposas y calandrias, de perfumes y harmonías, de luz y sombras, de amores y de cánticos, todo tan en desorden y tan enmarañado, que no habrá manera de cifrarlo en un libro en folio y mucho menos en 20 ó 30 cuartillas.
La sangrienta Discordia furibunda, domada por tu diestra victoriosa, en los abismos hunda el durísimo cuello, y lívida cabeza ponzoñosa, de quien son vivas hebras y enmarañado y hórrido cabello áspides silbadores y culebras.
El camino más fácil para obispar era, sin disputa, mezclarse en alguna intriga po- lítica; porque averiguada cosa es que nada lleva tan pronto á la horca y á todos los altos puestos, como tomar cartas en ese enmarañado juego.
Luego, poco a poco fue cesando el ruido y la animación; los vidrios de colores de las altas ojivas del palacio dejaron brillar; atravesó entre los apiñados grupos la última cabalgata; la gente del pueblo, a su vez, comenzó a dispersarse en todas direcciones, perdiéndose entre las sombras del enmarañado laberinto de calles oscuras...
Rayó así la luz en aquel enmarañado laberinto de leyes inconexas, contradictorias, envueltas a veces en oscuridades que se prestaban a interpretaciones arbitrarias y prácticas opuestas.