Ejemplos ?
Había enflaquecido notablemente: no obstante, su atlético y hermoso cuerpo conservaba toda su elegancia, que realzaba aún más el vistoso plumaje que adornaba su persona, y una especie de diadema cubierta de piezas de oro primorosamente cinceladas, y piedras preciosas que ceñía su frente.
Ese hombre de color rosáceo se había quedado térreo, enflaquecido, visiblemente más calvo, más viejo en años; y sin embargo no fueron tanto estas señales de decadencia física las que detuvieron la atención del notario sino una cualidad de su mirada, algunas particularidades del comportamiento, que parecían testimoniar un profundo terror.
9 Entonces oramos á nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche. 10 Y dijo Judá: Las fuerzas de los acarreadores se han enflaquecido, y el escombro es mucho, y no podemos edificar el muro.
Sabía que iba a morir, que la justicia de los hombres lo buscaba, encarnizadamente, pero él, con su revólver en el bolsillo, los codos apoyados en las rodillas, el rostro enrejado en los dedos, la mirada fija en el polvo de la enorme habitación vacía, hablaba impasiblemente. Había enflaquecido extraordinariamente en pocos días.
Quien endulza tus noches: ¡Qué haces, esposo mío, sin tu Lucía! Como has enflaquecido, Sebastián. ¿Por qué estás triste ahora que me tienes en tus brazos?
La Loba curó... Pero su ánimo quedó quebrantado, su prestigio enflaquecido, deshecha su leyenda. ¡Vencida Pepona por una madamita de cura mozo!
Una de sus ventanas está abierta y por ella puedo ver a una mujer sentada ante una mesa. Su rostro está enflaquecido y ajado. Tiene las manos hinchadas y enrojecidas, llenas de pinchazos de la aguja, porque es costurera.
Vemos también a la que tenía muchos hijos, a la terrena Jerusalén, ya extenuada y estéril; porque todos los que había en ella, hijos de la libre, eran su fortaleza y virtud; pero ahora, cómo tiene la letra y no el espíritu, perdida la virtud, ha decaído y enflaquecido.
V Y sucedió a la angustia la fatiga, que siente su esperar desesperado, la sed que el agua clara no mitiga, la amargura del tiempo envenenado. ¡Esta lira de muerte! Abel palpaba su cuerpo enflaquecido. ¿El que todo lo ve no le miraba?
Más les valiera haber velado al fresco hasta que hubiese el Indo el sol pasado; mas ¿qué podría en nosotros el destino si fuese cada cual de él adivino? Como en repleto establo león hambriento que está por largo ayuno enflaquecido, desgarra.
No hay duda sino que tuvo necesidad don Gaspar de todo su valor para sosegar el susto y tornar la sangre a su propio lugar, que había ido a dar favor al corazón, que, desalentado del horror de tal vista, se había enflaquecido.
Con la violencia del impulso de empujarlos, los hierros de la reja se incrustaban en su cuerpo enflaquecido y lastimaban sus afiladas y descoloridas manos, que pugnaban por alcanzar, al través de ellos, a Luis.