Ejemplos ?
Tras la muerte de Lorenzo, la enemistad entre ambas ramas familiares vuelve a surgir, al enemistarse con su sucesor, Pedro II de Médici, quien los exilió en abril de 1494.
Al parecer era una medida muy progresista, pero la llevó a cabo de forma tal de enemistarse con la Iglesia Católica, en lugar de negociar con ella.
Luego de la disolución del Congreso Constituyente (notificada por el general Luis Cortázar y Rábago), la creación de la Junta instituyente y de la Rebelión de Felipe de la Garza, la política seguida por el imperio iturbidista, le hizo enemistarse con jefes de nombradía, siendo uno de ellos Antonio López de Santa Anna, en ese entonces gobernador de Veracruz.
Al mismo tiempo, para no enemistarse con Francia, Carlo enviaba a París una paga para justificarse, que fue considerada como suficiente por Luis XIV.
Tras tres años de guerra, Miguel fue derrotado debido a su régimen excesivamente violento y brutal, además de enemistarse con los gobiernos de Gran Bretaña, Francia, y España.
Pete pasó a ser un coleccionista de crucigramas y Alice identificado la de ser un puzzle un poco ausente de su colección. El resto del corto se centró en su enemistarse con Alice y su gato Julius.
Contó siempre con la amistad de la reina y fue muy amigo de Narváez, lo que le llevó a enemistarse con gran número de personas, siendo objeto de críticas infundadas.
Sin embargo, el descontento de Rodrigo Velásquez por la deposición por orden real de su hijo al frente del obispado compostelano, le llevó a enemistarse con el monarca y promover una sublevación en el 986.
Aguirre fue invitado a unirse a la campaña, pero rechazó la invitación por no enemistarse con Lavalleja, gobernador de la provincia que lo alojaba y comandante en jefe del ejército.
Así pues, las posturas parecían irreconciliables, ya que para Hitler resultaba poco deseable estratégicamente enemistarse con Petain por el desmembramiento del imperio francés, y con Mussolini que podría ver, en una España excesivamente favorecida en las negociaciones, una competidora en sus propias ambiciones mediterráneas.
El dictador amirí, inicialmente no pudo creer los rumores sobre el complot de su propio hijo, pero una vez confirmados destituyó e encarceló a al-Marwānī y al-Muțarrif, evitando enemistarse con los tuyubíes nombrando a otro, ʿAbd al-Raḥmān ibn Yaḥyà, como nuevo cadí de Zaragoza a mediados de 989. ʿAbd Allāh se refugió con el conde castellano García Fernández, pero tras una feroz campaña de castigo, el noble cristiano se vio obligado a entregar al joven amirí bajo la promesa que se respetaría su vida.
A pesar de ser un jefe federal, el gobernador cordobés Díaz rechazó el pedido de auxilio del gobierno de Santa Fe, para defenderse de la invasión porteña de Eustoquio Díaz Vélez, ya que había jurado obediencia al Congreso y al Directorio. Eso lo hizo enemistarse con los demás jefes federales.