endemoniado

(redireccionado de endemoniada)
También se encuentra en: Sinónimos.

endemoniado, a

1. adj./ s. OCULTISMO, RELIGIÓN Que está poseído por el demonio la leyenda habla del espíritu endemoniado del castillo. poseso
2. adj. Se aplica a la persona que es muy mala o perversa.
3. coloquial Se refiere al niño que es muy travieso.
4. coloquial Que fastidia, molesta o da mucho trabajo ¡cómo me molestan estos endemoniados zapatos!
5. Que es de mala calidad o muy desagradable material endemoniado.

endemoniado, -da

 
adj.-s. Poseído del demonio.
fig. y fam.Sumamente nocivo.

endemoniado, -da

(endemo'njaðo, -ða)
abreviación
1. que se encuentra bajo las influencias del demonio las brujas endemoniadas de las leyendas
2. que es malo o molesto Ese niño está endemoniado.
3. que resulta complicado o requiere mucho trabajo un software endemoniado

endemoniado, -da


sustantivo masculino-femenino
persona que se encuentra bajo las influencias del demonio Se rumoraba que era una endemoniada y que tenía el don de profecía.
Sinónimos

endemoniado

, endemoniada
adjetivo y sustantivo
1 demoníaco, energúmeno, poseso, maldito*.
Endemoniado y demoníaco se aplican generalmente a personas con un pésimo comportamiento, aunque rigurosamente se dicen del poseído por el demonio. Energúmeno, también con la idea de posesión diabólica, suele aplicarse a quien tiene un comportamiento exageradamente alborotado. Poseso se aplica a la persona poseída por algún espíritu, sin aludir a su comportamiento.
2 perverso, nocivo, endiablado.
Endemoniado se usa con carácter intensivo generalmente, de aplicación muy extensa, lo mismo que endiablado: un peso endiablado, velocidad endiablada, lección endiablada.

endemoniado:

repugnanteespantoso, asqueroso,
Traducciones

endemoniado

devilish, fiendish

endemoniado

ADJ
1. (= poseído) → possessed (of the devil)
2. (= travieso) → devilish, fiendish; (= perverso) → perverse; (= furioso) → furious, wild
Ejemplos ?
Ello, porque era la primera vez que se llevaba a la televisión la historia de "La Quintrala", una mujer considerada como maligna y endemoniada que logró ser interpretada magistralmente por Raquel Argandoña.
Se requirió al fin la presencia de fray Juan que, después de una hora de trato con la joven, afirmó rotundamente Señores, esta monja está endemoniada.
Fue como si Raffo y Raymondi hubieran jugado toda la vida juntos, pese a ser la primera vez que se encontraban con la misma divisa. Empezaron a tocar a velocidad endemoniada y a enloquecer a los peruanos.
Entonces la Manuelita las sacó de una cajita, y cuando se las mostró, la gaucha las escupió, y pensó hacer otras cosas: pero en esto dentró Rosas en camisa y calzoncillos golpiándose los tobillos, con la cabeza amarrada, una cara endemoniada, y en la cintura una verga.
Doña Eulalia no habla nunca en latín ni en ningún otro idioma que no sea nuestro castellano puro y castizo; sus pies se apoyan siempre en el suelo cuando no está sentada o tendida; en vez de estar desmedrada, pálida y ojerosa, sé que está muy guapa y de tan buen color que parece una rosa de mayo; y el que ella repugne casarse con ninguno de los novios que su señor padre le ha buscado, y el que ande melancólica y retraída, y el que tenga por las noches y a solas, en su retirada estancia, coloquios misteriosos con seres invisibles, no prueba que esté endemoniada ni mucho menos.
Dice Meléndez que el padre Gil la amenazó con sacarle el diablo a azotes; que el maligno tembló ante la deshonra de la azotaina, y que cuando ya lo tuvo más dócil que la cera, trasladaron a la endemoniada a la capilla de San Jerónimo, donde ésta confesó que no había tal diablo de por medio, sino que todo había sido fingimiento para mantener no sé qué relaciones pecaminosas con un prójimo.
Y yo no hablaba, yo no pensaba, yo no comía. Estaba loco, y mi monomanía era la música, la corneta, la endemoniada corneta de llaves.
Ella era larga de más de siete pies; toda era notomía de huesos, cubiertos con una piel negra, vellosa y curtida; con la barriga, que era de badana, se cubría las partes deshonestas, y aun le colgaba hasta la mitad de los muslos; las tetas semejaban dos vejigas de vaca secas y arrugadas; denegridos los labios, traspillados los dientes, la nariz corva y entablada, desencasados los ojos, la cabeza desgreñada, la mejillas chupadas, angosta la garganta y los pechos sumidos; finalmente, toda era flaca y endemoniada.
En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: ¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada.
Esperanza, vamos, estaba sanibuena, aunque ella dijese otra cosa. «¡Qué manía la suya de alabarse de mal indino también!», pensaba la endemoniada.
Pienso con una alegría profunda y endemoniada en la cara que este hombre pondría si mañana un régimen revolucionario le dijera: -Todo su dinero es papel mojado.
Ya protestaba don Quijote contra la endemoniada artillería, «con la cual se dio causa a que un infame y cobarde brazo quite la vida a un valeroso caballero», y añade: «estoy por decir que en el alma me pesaba de haber tomado este ejercicio de caballero andante en edad tan detestable como es ésta en que vivimos...».