endecasílabo

(redireccionado de endecasílabos)

endecasílabo, a

1. adj./ s. m. POESÍA Se aplica al verso que tiene once sílabas los endecasílabos de un soneto.
2. adj. POESÍA Que está compuesto de estos versos su último poema es una composición endecasílaba.
3. endecasílabo anapéstico, dáctilo o de gaita gallega POESÍA El que se acentúa en la cuarta y séptima sílabas.
4. endecasílabo común, yámbico o heroico POESÍA El que se acentúa en la sexta sílaba.
5. endecasílabo sáfico POESÍA El que se acentúa en la cuarta y octava sílabas.

endecasílabo, -ba

 
adj.-s. métr. Díc. del verso de once sílabas originario de Italia.
endecasílabo común Verso acentuado en la sílaba sexta.
endecasílabo sáfico Verso que lleva los acentos en las sílabas cuarta, sexta y octava.
Traducciones

endecasílabo

hendecasyllabic

endecasílabo

endecasillabo

endecasílabo

hendecasyllable

endecasílabo

hendecasyllable

endecasílabo

hendecasyllable

endecasílabo

hendecasyllable

endecasílabo

hendecasyllable

endecasílabo

hendecasyllable

endecasílabo

hendecasyllable

endecasílabo

hendecasyllable

endecasílabo

A. ADJhendecasyllabic
B. SMhendecasyllable
Ejemplos ?
El diálogo de los soldados, por ejemplo, en el canto segimdo, carece de animación y ligereza enqerrado en la cárcel majestuosa de los endecasílabos y eptasílabos.
42 Venid, endecasílabos, cuantos sois todos, de todas partes, todos cuantos todos sois: juego cree que yo soy una adultera indecente, y niega que a mí me ha de devolver nuestros pugilares, si sufrirlo podéis.
los catorcenos con cuyo paternidad se enorgullece. Verdad es que de ese pielago infinito de endecasílabos, apenas podría sa- carse un centenar dignos de sobrevivir a su autor.
Doña Violante de Cisneros, limeña, monja definidora en el monasterio de la Concepción y que gozaba de gran reputación como poetisa, escribió para estas exequias unos endecasílabos.
Los demás endecasílabos son tan detestables como este soneto de la misma autora: «Cifra del susto, imagen del espanto que, en copia de esplendores pavoroso, si eres de Manso duelo luminoso de Bravo ostentas refulgente llanto; Los lucientes fulgores que ese manto argentado a su impulso generoso, en lo que asombro viven prodigioso, respiran los anhelos del quebranto.
Cómo no admirar el estro y la majestad de estos endecasílabos, en que aludiendo a España, dominada a la sazón por los afrancesados y por las bayonetas del emperador, dice Olmedo: «Aquella que llenó toda la tierra con hazañas tan dignas de memoria, en sus débiles hombros ya ni puede sostener el cadáver de su gloria!» Con los albores del siglo XIX la poesía en el Perú deja de ser rastrera y gongorina para convertirse en digna e inspirada; y aunque la oda no es de las más felices producciones del poeta, cábele al inmortal cantor de Junín la gloria de haber sido el primero que del ejercicio de las musas hizo un sacerdocio, arrojando del templo de Apolo a los histriones que lo profanaban.
Urbano escribía estas solicitudes en verso, aunque disimulado por la forma de los renglones; era verso libre; siempre endecasílabos u octosílabos, muy bien medidos (¡la dicha de medir!) por los dedos, pero como no caían en copla, la Junta de Instrucción pública no caía en la cuenta, y tomaba por prosa la poesía.
Luis Fernando, fue cuando el Parnasillo echó, como suele decirse, el resto; y hasta el virrey marqués de Castel-dos-Ríus hizo representar en palacio, con asistencia del alto clero y de la aristocracia, la tragedia Perseo, escrita por él en infelices endecasílabos, a juzgar por un fragmento que hemos leído.
Mas ha de ser, que en esta ligadura mudar no puedan consonancia della, que es detestable objeto de censura. De versos cortos tienes de hacella con los endecasílabos mezclados que he de ser dulce la hacen alta y bella.
Canción de versos cortos, no consiente majestad en estilo, porque aspira a la dulzura de ellos conveniente. Para las consonancias de la lira es la de endecasílabos austera poco agradable, y della se retira.
En primer lugar, es un soneto de arte mayor compuesto por catorce versos endecasílabos repartidos entre cuatro estrofas que a su vez se dividen en dos cuartetos y dos tercetos.
Estén nuestras dos bocas aprietadas como las conchas de la mar pegadas. Interpretación Esta composición está formada por versos endecasílabos y sigue el esquema métrico ABAAAACC.