Ejemplos ?
El obsequio de la familia del general consistió en un devocionario encuadernado en tafilete; se lo envió la señorita, a quien Jorge había regalado tantos dibujos.
ue en un libro encuadernado en pergamino, impreso en caracteres góticos y taraceado por la polilla, donde encontré la leyenda de Berenice, a quien suelen llamar la Verónica.
Ventura Sabatel) Leyendas históricas árabes Madrid: Imprenta y litografía de Juan José Martínez, 1858. Contiene: Almanzor. Precedida de un prólogo de Pedro Madrazo encuadernado al final. Meriem.
Mi tío dice que a los hombres y a los libros no hay que juzgarlos por el forro: hojearemos el lunes las páginas del capitán, a quien sin duda, la naturaleza ha encuadernado con esmero.
Debe de estar, como la mayor parte de los hombres, por de fuera encuadernado con un lujo asiático, y por dentro en blanco; su carpeta, que será más elegante si puede cerrarse a guisa de cartera, debe ser de la materia más rica que se encuentre, adornada con relieves del mayor gusto, y la cifra o las armas del dueño; lo más caro, lo más inglés, eso es lo mejor; razón por la cual sería muy difícil lograr en España uno capaz de competir con los extranjeros.
Era joven, bellísima, con el cabello castaño, los ojos grandes y expresivos y las facciones todas de extraordinaria perfección. Iba vestida de negro, y en una de sus blancas manos sostenía un libro encuadernado lujosamente.
A la próxima visita le llevé el libro, muy bien encuadernado, para que lo encontrara más simpático, y mientras nos paseábamos por el campo le enseñé también un antiguo cuaderno de cuentas de mi tía, y le di un carné y un lápiz muy bonito, con su caja de minas de plomo, para que fuera ensayándose en las cuentas.
Cristina no tuvo amante; se dejaba adorar, pero no admitía confesores. Una noche recibió un libro encuadernado en tafilete. Era la novela de Flores, con una dedicatoria del autor: «A mi eterna amiga».
Todo el presente orden de democracia económica e igualdad estaba de hecho encuadernado en la primera declaración completa de la idea democrática, pero únicamente como todo el árbol está en la semilla: tanto en un caso, como en el otro, el tiempo es un elemento esencial en la evolución del resultado.
No he dado a encuadernar el libro consabido, porque como lo quieres lujoso y preciosamente encuadernado, y aquí no hay más que uno que lo sepa hacer, está muy atareado, sobre llevar muy caro, y así es cosa larga.
Y hay más; aquí creo que he de traer una apuntacioncita que he tenido la curiosidad de hacer de varios avisos; lean ustedes: «El lunes 8 del corriente, por la tarde, se perdió un librito encuadernado en papel de poesías alemanas, titulado Charitas.
Empresa Editora El Comercio S.A., Lima, 2010. Lexus Editores. Impreso y encuadernado por Grafos S.A., Barcelona, España. ISBN 978-9962-04-017-0